BRIAN QUINCHAGUAL
A dos meses de su muerte, el dolor de una madre y la posibilidad de un juicio abreviado
Sandra Quinchagual recuerda que cuando se cumplió un mes del asesinato de Brian se sintió muy mal. En aquella ocasión, se acercó junto a otros familiares y allegados al estacionamiento del supermercado de Avenida de los Pioneros, donde ocurrió el crimen de su hijo, para colocar velas en recuerdo del joven.
Cabe recordar que el caso, que ocurrió el 7 de mayo, sacudió a Bariloche.
Un entredicho por un lugar en la cola para abonar derivó en que Mauricio Buchaillot, de cincuenta y cinco años, saliera tras Brian y, en el playón de estacionamiento, lo matara a cuchillazos.
Ahora, a dos meses de la muerte, Sandra está segura de que no volverá a ese sitio. “La vez que fui se me vino su imagen… Me cayó pésimo, y aún estoy mal”, afirma.

“No quiero acercarme a ese lugar”, remarca, y explica que el resto de su familia está analizando si irá o no.
A donde Sandra sí quiere acudir es al cementerio, que está a unos diez kilómetros de donde vive.
Sabe que si el mal tiempo sigue será complicado, pero asegura: “De alguna manera, voy a llegar”.
En cuanto al factor judicial, informa: “Me dijeron de ir a juicio abreviado… Le dan 'tantos años' y se hace responsable de lo que hizo… Pero yo lo estoy pensando… Quiero asesorarme bien”.
“El martes me iba a reunir con mi abogado, pero por el tema climático no pude”, apunta.
“Esto no es fácil, se cumplen dos meses y cuesta pensar…”, suspira.
Acerca del autor del crimen, indica: “Ahora dicen que tiene algo así como fobia a la gente, pero, para mí, es mentira, porque si fuera así no habría estado comprando cosas al mediodía en un supermercado”.
A propósito de aquel día en que Brian murió, cabe recordar que el marido de Sandra, Hugo, estaba junto a él.
“Trato de no preguntarle mucho. Sé lo que debe ser para él… Trabajaban juntos en una obra en construcción. Después de lo que pasó, hubo algunos días, al principio, donde no habló con nadie”, señala Sandra.
Así, relata que Hugo, luego de que pasaron unas jornadas, comenzó a decir algunas cosas. Ella, cuando lo ve bien, le consulta algún detalle.
De esa manera, sabe que dentro del supermercado, Buchaillot le dijo a Brian “negro de mierda”, entre otras cosas. Justamente, cuando se realizó una marcha pidiendo justicia por el caso, la mujer había remarcado lo que consideró el carácter “racista” del crimen.
Hugo también le contó que el atacante salió detrás del joven.
“Brian le hizo frente… No se iba a dejar pegar”, relata la mujer.
Según le dijo su esposo, cuando vio que el enfrentamiento se estaba saliendo de cauce, fue a buscar algún elemento para darle un golpe a Buchaillot, con la intención de que se separara del muchacho. “Pero cuando miró ya le había dado las puñaladas… Ahí Hugo agarró a Brian, que se le murió en los brazos”.