CHAU "NEGRO"
El paraíso se llevó al querido Antonio Chiocconi
El doctor Antonio "Negro” Chiocconi nació el 10 de septiembre de 1945 y este lunes recibimos la triste noticia de su partida, luego de transitar por una enfermedad que lo alejó de la medicina. Sin embargo seguramente sigue resguardando nuestra salud desde el paraíso. El médico siempre quiso ejercer su profesión en el interior del país y recaló en Bariloche, en el año 1975. La especialidad “clínica” fue una fuente de atención para numerosos pacientes.
Al llegar a su consultorio siempre trascendía el buen humor, con una salida distinta para cada persona que se acercaba para ser atendido. El “hola Negro” era habitual, un ida y vuelta entre aquel que padecía alguna enfermedad y el especialista. Asegurar confianza era un estilo que salía por los poros del profesional.
En realidad por más pesares que demostrara el paciente, los 30 minutos de consulta se trasformaban en algo sincero, amable e incluso con varias sonrisas de por medio.
Quien esto escribe un día llegó al Sanatorio San Carlos de calle Mitre, y preguntó: “Negro, ¿si yo me cuido con todas las comidas, hago los ejercicios para que no me suba el colesterol, no ingiero grasas o dulces: ¿igual tengo que seguir tomando estas pastillas de por vida?” y de inmediato la ocurrencia: “no te quejés, ¿sabés todo lo que te falta? anotá: colon, próstata, diabetes, artrosis”, al mismo tiempo que lanzaba una carcajada. Ahí no más olvidé mis penurias.
Antonio Chiocconi, con su compañera Estela, tuvieron 7 hijos y casi dos decenas de nietos. Desde Bariloche amó la montaña y varios de sus hijos siguieron el camino montañés, incluso Ramón coronó el monte Everest.
Además de amor por esta tierra, por la naturaleza, por la medicina, le encantaban los deportes y tenía por hobby la numismática. Cuando caminaba por calle Mitre no paraba de saludar, ya que casi nadie podía pasar a su lado y no estrecharle la mano. Su amabilidad y su simpatía hicieron popular el “Chau Negro”, con la respuesta obligada de una sonrisa.
¡Adiós querido “Negro”, nunca te olvidaremos!