Paso a paso para hacer dulce de membrillo casero
Hacer dulce de membrillo es fácil y vas a obtener una preparación riquísima para acompañar en postres y meriendas. Es muy importante que prestes atención a la proporción de azúcar que te explicamos más abajo. Si usás menos, no se armará y si ponés más, quedará muy dulce.
Ingredientes:
1,5 kilos de membrillos
1 kilo de azúcar
Jugo de medio limón
Elaboración:
1- En una olla profunda, colocá los membrillos trozados en cuartos. Tapalos de agua, hasta que queden cubiertos, y llevalos al hervor durante diez minutos, hasta que la pulpa esté blanda al pincharla con un tenedor.
2- Escurrilos y, una vez fríos, pelalos y sacales el corazón.
3- Ahora viene el momento de calcular la cantidad de azúcar. Para eso, pesá los membrillos y calculá 800 gramos de azúcar blanca por cada kilo de fruta. Es importante que hagas este cálculo solamente cuando ya estén blanqueados y sin corazón.
4- Procesá la fruta hasta hacer una pasta en la que todavía queden pedacitos de membrillo y volvé a ponerla en la olla. Luego, agregá la mitad del azúcar y el jugo de limón, para que la preparación no se oxide.
5- A fuego medio empezá a reducir, revolviendo con una cuchara de madera. 15 minutos más tarde, añadí el resto del azúcar y continuá revolviendo hasta que se reduzca a la mitad.
6- El punto justo del dulce será cuando puedas pasar la cuchara por la pasta caliente y tarde unos dos segundos en volver a tapar el surco. Ahí, apagá el fuego y llená los moldes con el dulce en caliente.
7- Dejá enfriar, vas a ver que solidifica rápido. Una vez frío, lo podés desmoldar después de uno o dos días, si utilizaste recipientes metálicos. Recubrí el lingote de dulce con azúcar, para evitar que se humedezca y guardalo en lugar seco, envuelto en papel aluminio o film. Si usaste moldes de vidrio o plástico, podés dejarlo allí.