2022-04-30

UN TRASTORNO QUE APARECE INCLUSO EN LA BIBLIA

La depresión puede afectar a cualquiera, desde niños a adultos mayores

La psicóloga Cibel De Andreis, consultada sobre la depresión, una cuestión que muchas veces se nombra, pero a la que en pocas ocasiones se le da la profundidad que la temática merece, explica: “Se trata de un trastorno del estado de ánimo en el cual los sentimientos de tristeza o de pérdida, de ira y de frustración, afectan la vida diaria de las personas, es decir en sus actividades cotidianas”.

Así, explica que, incluso, hay casos donde imposibilita “llevar a cabo una vida regular y normal por un período no menor a un mes”.

“También está la depresión crónica, que puede durar toda la vida”, advierte, en cuyo caso la persona debe contar con las herramientas necesarias para aprender a convivir con esa característica.

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En ese sentido, asevera que “los trastornos pueden tener un cambio radical si se recibe la ayuda apropiada”.

“Cada persona puede encontrar bienestar en muchas cosas. Claramente, la psicoterapia, y la asistencia a veces del bastón de ayuda que es la psiquiatría, con la prescripción de alguna medicación para estabilizar un poquito el funcionamiento electroquímico del cerebro, son necesarias y conforman el camino adecuado, aunque no el único, porque a veces llevar a cabo un deporte, una filosofía, una disciplina o una expresión artística pueden ser apoyos muy importantes”, expresa.

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Igualmente, aclara que “suele suceder que la gente utiliza la palabra depresión cuando está triste por una situación en concreto, aburrida, cansada, agotada…”.

“Ahí se produce una confusión, y no se llega a entender realmente lo que es un cuadro de depresión”, detalla.

–¿Es un tema que afecta más a algunos países que a otros? 

–Hay países que tienen más predominancia de depresión. Hay un tipo, por ejemplo, que se llama trastorno afectivo estacional, que se relaciona con las estaciones del año, donde en el otoño y en el invierno se acrecientan los casos. En países donde la recepción de luz solar es menor tiende a haber más cuadros depresivos que en lugares de los trópicos.

–¿En Bariloche podría decirse que es factible que suceda algo así, quizá por el frío?

–Los cuadros depresivos también están asociados al encierro. Y en Bariloche recién en los últimos años, con las cervecerías artesanales y demás, la gente se presta más a salir, pero, en general, el barilochense de antaño era más huraño, de estar en su casa, con menos reuniones sociales. El clima no ayuda a tener una vida social muy amplia, y eso, a veces, puede ser un síntoma enmascarado de depresión.

–¿La depresión puede surgir en cualquier etapa?

–Puede aparecer en cualquier momento de la vida. Por eso es importante estar atento a los niños, porque a uno no se le ocurre que un chico pueda sufrir de depresión, y sí, sucede. De hecho, durante la pandemia y pospandemia, se notó mucho cómo afectó la no sociabilización, el no juntarse con los amiguitos. Y los niños quizá no expresan lo que les sucede de la misma manera que un adulto: se ven cambios drásticos en la conducta, ira, dificultades en el sueño… Esos son motivos para consultar con el pediatra y, eventualmente, tener una derivación a un psicólogo que haga una evaluación para ver si se trata de un cuadro depresivo.

–Y de la misma manera que surge en los pequeños, ¿también puede aparecer en gente mayor que antes no había transitado por algo así?

–Generalmente, las que llamamos crisis vitales están asociadas a procesos en los cuales se pueden desarrollar síntomas depresivos que, quizá, se relacionen con una separación, o pasar de la vida laboral a la de jubilado, o cambios grandes como cuando los hijos se van de la casa porque ya crecieron.

–¿La depresión se relaciona con la modernidad o siempre existió?

–Los cuadros depresivos han existido desde siempre. Incluso hay casos en la Biblia en que uno puede decir, por ejemplo, que el rey David era una persona depresiva.

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