LUEGO DE LA PANDEMIA, EL REENCUENTRO
El jardín Peli Nehuen N° 52 cumplió 30 años y lo festejaron a puro bombo y murga
Hoy el jardín N° 52 Peli Nehuen (ubicado en el Ñireco), cumple 30 años, una institución con “las puertas abiertas” a toda la comunidad barilochense. Esta mañana el festejo estuvo relacionado a las actividades realizadas durante la pandemia, ya que la articulación pedagógica con la Negra Murguera, establecida en el periodo de virtualidad, hoy se hizo presencial en el jardín. Además, participó la banda de la Escuela Militar de Montaña.
Las docentes de la institución
La docente Andrea dialogó con El Cordillerano en el marco del festejo de la institución: “Tenemos una matrícula de 180, en ambos turnos en salas de 3, 4 y 5 años. Desde el 2007 estamos abordando un proyecto de multiedad, teniendo en cuenta que el diseño habla de unidad pedagógica”.
De ese proyecto pedagógico surgió la articulación con La Negra Murguera, “empezamos a diseñar un proyecto en red bajo el nombre 'Bailamos al ritmo de la murga', ahí nos contactamos con Javier Olavarría y le comentamos nuestra idea, se sumó al proyecto enviándonos videos y descubrimos la murga como un movimiento carnavalero, como un espacio de recreación, de alegría, que la murga es fiesta, alegría”.
Respecto al trabajo durante la pandemia, Andrea explicó “las maestras nos fuimos aggiornado y pudimos descubrir que podíamos educar desde otro lugar, pasamos de la etapa virtual a la bimodal y la verdad que cada uno fue aportando su granito de arena. Fuimos abriendo las puertas de nuestras casas”.
La pandemia cambió las conductas a partir del cambio de rutinas, “al recibir nuevas infancias, se notó mucho la parte de la socialización que ellos perdieron lógicamente por la cuarentena, en sus casas por ahí la tecnología influye un montón que eso nos ayuda pero los mantuvo alienados”.
La preceptora Erica agregó que las nuevas infancias son “mucho más tímidas, de a poco, con estrategias, seguimos trabajando en ese sentido para fortalecer todo lo social y que puedan tener herramientas para comunicarse con otros, ir rompiendo ese juego para llevarlo a un juego más social y descubrir a sus compañeros”.
Un eje que irrumpió en las salitas fue el abordaje de la muerte, muy presente durante la pandemia, “no tuvimos un caso que lo hayamos notado pero sí fue un tema a conversar. Sí a nivel de los docentes, yo perdí a mi papá. Se trabajó desde la palabra, tuvimos que naturalizar algo de lo que no estábamos acostumbradas”.
Si bien volvió la presencialidad, parte de las costumbres establecidas durante la cuarentena, aún continúan. “La comunicación con las familias, al no tener las puertas abiertas, se perdieron los talleres, todavía no están funcionando con modalidad normal, sí utilizamos los grupos de WhatsApp para abrir nuestras puertas y enviamos videos y fotos de las actividades” concluyó.