PROFUNDO DOLOR POR LA PARTIDA DEL DR. CARLOS ANGAUT
Miguel Roldán: "Se fue la persona más honesta que conocí. Es una gran pérdida para la medicina"
Trascendió en las últimas horas la partida del doctor Carlos Angaut. La Sociedad de Obstetricia y Ginecología lamentó el fallecimiento de “un excelente profesional, colega y amigo [...] su recuerdo permanecerá siempre con nosotros”.
El doctor Miguel Roldán, radiólogo especializado, compañero y amigo de Angaut, dialogó con "Chocolate por la noticia" y lo describió como “una de las personas más honestas que conocí”.
En comunicación con Daniel Pardo y Daniela Lucero, el doctor Roldán se mostró movilizado por la partida de su colega y amigo, “muy triste por despedir a un gran médico y amigo. Llegó a Bariloche en el 74 con una gran formación como médico, realizó por lo menos tres mil partos. Además de ser un profesional muy formado fue una de las personas más honestas que conocí”.
Respecto su labor científica, Roldán manifestó: “Fue el primero que hizo estudios genéticos prenatales en la Patagonia, para detectar anomalías en el bebé. También desde el punto de exámenes complementarios en laboratorio. Además de la atención individual, tuvo una actividad académica superior”.
Conteniendo las lágrimas, el doctor señaló, “va ser recordado por ser un médico muy honesto, consciente y se alegraba muchísimo siempre que ayudaba a nacer a un bebé. Es una gran pérdida para el ámbito profesional, muchos pacientes lo deben estar sintiendo ya que fue muy conocido, en los últimos años estaba viendo nacer terceras generaciones”.
Para Miguel Roldán fue una gran pérdida, además de compartir varios años trabajando juntos, fue un gran amigo para él: “Tuve la suerte de conocerlo durante 38 años, es una pérdida personal como amigo y para la comunidad médica de Bariloche. Hoy se nos fue un médico muy honesto, muy bien formado y dedicado a sus pacientes”.
Además, lo describió como un hombre que amaba la naturaleza, “disfrutó mucho de vivir acá, en este Parque Nacional, hemos hecho muchas salidas con la familia, estaba enamorado de la naturaleza, le gustaba la náutica, la pesca y la caza deportiva”.
Por último, le dedicó unas palabras a su amigo y colega, entre lágrimas, volvió a definir al doctor Angaut como un gran profesional y persona, una pérdida irreparable para la ciudad: “En su consultorio era muy feliz, lo convencieron para que se jubilara; 'es difícil, voy a extrañar mi consultorio y mis pacientes, no sé qué voy hacer' me decía. Lamentablemente se jubiló y una enfermedad rápidamente se lo llevó, en dos meses. Tengo la tranquilidad como amigo de haberlo acompañado junto a su familia, como él se lo merecía. Ojalá muchos sigan su ejemplo”.