LA ABOGADA QUE GANÓ LAS ELECCIONES PARA EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA
Jimena de la Torre: “La situación de los jueces vacantes en el interior del país es dramática”
Según cuentan, su nombre fue sugerido por Mauricio Macri en un encuentro en el country Cumelén de Villa La Angostura, y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, tomó nota.
Vaya a saber cuánto hay de veracidad en la anécdota que se esparció por corrillos políticos y jurídicos, pero lo cierto es que lo que habría apuntado el exmandatario se concretó, ya que, de acuerdo a las versiones, indicó que la persona adecuada para ir por un puesto en el Consejo de la Magistratura, en representación de los abogados, era quien fue subdirectora general de Coordinación Técnico Institucional en AFIP durante gran parte de su gestión, Jimena de la Torre, quien, precisamente, se transformó en la candidata que el martes resultó ganadora en la elección.
Cabe recordar que la Corte Suprema declaró inconstitucional la composición del Consejo de la Magistratura que rige desde 2006 –y que había sido impulsada por Cristina Fernández–, debido a que no respeta el “equilibrio” entre los distintos estamentos, por lo que deben sumarse integrantes para completar veinte –contra los trece que había–, hasta que se dicte una nueva ley (en estos momentos, se debate un proyecto del Ejecutivo).
“Desde hace unos quince años veníamos con un Consejo de la Magistratura, tal como lo reconoce la misma Corte, donde el estamento de la política tenía una hegemonía muy grande con respecto a las voces de los abogados, los académicos y los jueces, que conforman el estamento más técnico/jurídico”, expresó Jimena de la Torre.
Cuando se le señaló que, en el fondo, en realidad, todo parece una lucha entre kirchneristas y macristas, Jimena expuso: “Entiendo que hay dos modelos de país en juego”, para después ampliar: “La gente debe entender que en el Consejo de la Magistratura se maneja el presupuesto de todo el Poder Judicial, el procedimiento de selección y también el de acusación de jueces. Si defendemos alguno de los modelos de país, la justicia puede ir para uno u otro lado”.
De esa forma, consideró: “El kirchnerismo tiene una pata puesta en una institución que le permite controlar al Poder Judicial. Ya vimos en Venezuela que, cuando tomaron control de la Corte Suprema, se acabaron las elecciones y la democracia tal como la conocemos. Y acá van por eso”.
“Hemos observado lo que han hecho a lo largo de estos dos años: la moratoria para los amigos del poder, cómo han manipulado y pretendido remover al procurador –interino– general de la Nación, Eduardo Casal, con inventos y mentiras, construyendo un relato falso sobre un profesional que no ha hecho nada más y nada menos que defender la ley y la institucionalidad del Ministerio Público Fiscal”, añadió.
“Está claro lo que buscan cuando quieren dominar y controlar el Consejo de la Magistratura”, manifestó Jimena de la Torre, de manera crítica.
Por otra parte, a la abogada se la pudo ver en la manifestación que se realizó en contraposición de la marcha contra la Corte Suprema de Justicia, a principio de febrero. Sobre el tema, dijo: “Creo firmemente que la Justicia debe estar ajena a cualquier presión política”.
“Esa marcha contra la Corte fue, me animo a decir, convocada por delincuentes kirchneristas, y hubo un descarado Poder Ejecutivo que, a través de su ministro de Justicia (Martín Soria) –desconociendo la trascendencia institucional y el rol que debe tener–, la apoyó”, afirmó.
“Convocar a una marcha para exigir la renuncia de los jueces de la Corte es de una gravedad institucional tremenda”, calificó.
“Si entendés que los jueces de la Corte han actuado con malicia, incorrectamente, están las herramientas del juicio político para removerlos”, recordó.
En cualquier caso, reconoció que, en su parecer, “salir a apoyar a la Corte tampoco es bueno”, y observó que “la contramarcha -a la que concurrió-, institucionalmente, no fue saludable”.
–Entonces, ¿por qué asistió?
–Porque cuando se mira el número que juntan, la fuerza que hacen, y la gente ve que vos no vas, aparece la lectura lineal: “No fue porque no respalda a la Corte”… Y no es así, si no iba era porque me parecía que institucionalmente no correspondía. Por eso, en nuestra red de Abogados en Acción (agrupación nacional de la que es miembro fundadora) no convocamos a la marcha, pero dimos la libertad de que el que quisiera concurrir que fuera, porque, como a la manifestación contra la Corte iban a ir un montón, los titulares iban a ser: “La marcha kirchnerista fue un éxito y del otro lado hubo cuatro pelagatos”. Entonces, se podía asistir para hacer un poco de número… Te ponen en esa encerrona, pero, honestamente, el de estar ahí, marchando, no es un lugar cómodo.
Cuando se le consultó acerca de lo que sucede en Bariloche, donde hace años se apela a la subrogancia en cuestiones federales, consideró que “la situación de los jueces vacantes en el interior del país es dramática”.
En cuanto al tratamiento de las causas judiciales relacionadas con los pueblos originarios en la región, aseveró: “Mínimamente, hay falta de coraje. Se deben tomar decisiones que, muchas veces, tal vez resulten incómodas”.
“Los derechos humanos parece que son solo de una parte de la población, pero no hay que olvidar que la propiedad privada también es un derecho humano, en misma igualdad de condiciones del que tienen los pueblos originarios a defender la propiedad de sus tierras”, afirmó.
“Ahí el escándalo es que tenés un Estado que no está comprometido con armonizar esos dos derechos”, reflexionó.
“Se aprecia una cuestión muy clara: cuando un Gobierno nacional y uno provincial no se comprometen al cien por ciento para resolver y armonizar, y existe una Justicia que tampoco se compromete para poner en igualdad de condiciones los dos derechos planteados, hay una falta de justicia tremenda”, sentenció.
Y ahondó: “El de la propiedad privada es un derecho humano más, que figura en todos los tratados internacionales, al igual que el de las comunidades originarias. Cuando la negligencia de un Gobierno hace que estos dos derechos estén en pugna, no se respeten y prevalezca uno sobre el otro, tenemos un problema”.
“Los juicios que están dando vueltas se tienen que resolver. No puede ser que estas cosas queden paralizadas ad eternum”, apreció.
–Sabe que muchos, a partir de ciertos medios que la califican de ese modo, la ven como una mujer de extrema derecha, ¿usted cómo se define?
–Soy una mujer de ley que busca defender la Constitución Nacional que nació como un estatuto liberal al que, en 1994, se incorporaron muchos derechos sociales… Lo me que interesa es respetar eso… Lo mío va por ahí.