UN ESPACIO FUNDAMENTAL VOLVIÓ A FUNCIONAR
Reabrió el Hotel Escuela y todo fue alegría
“Teníamos muchas ganas de que este momento llegara”, dijo la directora de la Escuela de Hotelería y Gastronomía, Cari Ruiz, ante la reapertura del sector del hotel de la institución.
Se la veía feliz.
Tomó el puesto (en principio, una suplencia) hace dos meses.
Llegó allí tras haber ocupado la vicedirección en la vecina Escuela Técnica N° 2.
Cabe recordar que ambas instituciones tienen su entrada sobre la calle Jorge Newbery, a metros del lago, en el barrio Ñireco.
Así, Cari expresó que este tiempo inicial que le tocó transitar en la Escuela de Hotelería y Gastronomía “fue hermoso, porque el ambiente de las escuelas técnicas es agradable, muy colaborativo en relación al hacer, construyendo conocimiento en comunidad”.
“Eso a mí me gusta mucho, así que, cuando me ofrecieron suplantar esta dirección, vine a acompañar sin dudar”, añadió, al mismo tiempo que resaltó la labor de “la gestión anterior, que ha tenido que sostener toda la escuela en pandemia”.
“A todas las técnicas les ha costado mantener las cosas a punto, incluyendo los espacios pedagógicos", explicó.
En cuanto a la especie de reinauguración que se dio en el hotel, que esta semana comenzó a funcionar para los finalistas del concurso “Puentes de sabores Rionegrinos y Patagónicos” (donde quienes resulten triunfadores viajarán a Italia, en una propuesta gastronómica vinculada a instituciones similares de aquel país europeo), la educadora expresó: “Esto es muy alentador para el trabajo, porque desde 2019 no había huéspedes”.
“No es solo decir ‘abrimos’, sino todo lo que implica la producción, ya que la atención es del cien por ciento de los estudiantes, y el abastecimiento corresponde a la misma escuela, nada se compra afuera, así que se requiere un gran trabajo interno”, apreció.
En tal sentido, informó que ya desde el lunes el hotel estará disponible para quien lo requiera (recordando que se trata de una institución educativa, por lo que ese establecimiento funciona de lunes a viernes) y que pronto el restaurante se reabrirá al público en general.
“Las expectativas son muchas. A veces creo que hay que bajar un poco a tierra y disfrutar el momento que transitamos, porque siempre pensamos en lo que vamos a hacer, y en este tipo de escuelas más, porque los chicos también están con muchos proyectos”, expuso.
Así, recordó que a la entidad acuden aproximadamente cuatrocientos sesenta estudiantes, y que siempre hay un alto grado de personas que se apuntan para ingresar a primer año, por lo que se recurre a un sorteo para determinar quienes podrán ser parte de esta experiencia.
Pero más allá de resaltar la función pedagógica, y de pedir con orgullo a un par de estudiantes avanzadas que mostraran a los visitantes las instalaciones (de una calidad notoria en función de la labor que se hace en ellas: la cocina, el lavadero, el sitio donde se trabaja a partir de materias primas y se elaboran quesos y embutidos, la panificadora, la cocina, e incluso las habitaciones del hotel), Cari Ruiz, flamante directora de la Escuela de Hotelería y Gastronomía, sonrió y manifestó: “Lo principal ahora es disfrutar de la apertura del hotel"… Aunque sus ojos dejaban traslucir que, más allá de su propio consejo (aquel de “bajar un poco a tierra”), sus pensamientos volaban hacia aspiraciones que tienen que ver con un futuro cercano, donde, quién sabe, quizá regresen esos tiempos en los que incluso, en ese espacio, se festejaban acontecimientos como cumpleaños de quince, casamientos y más…
Por eso, Cari dijo: “Lo que ven acá tiene su trastienda de amor; no hay otra forma de cocinar ni de servir a los demás, que es lo que aprendemos a hacer en esta escuela secundaria y técnica”.