SU SOCIO Y AMIGO DESTACÓ: “VA A SER MUY DIFÍCIL CONOCER A NUEVOS MÉDICOS CON SU DEDICACIÓN”
Dolor por la partida de Rubén González
No es normal que el teléfono de la redacción suene tantas veces para consultar si se sabe algo sobre en qué sitio se velará a alguien, o confirmar la noticia de un fallecimiento, o simplemente para expresar dolor e indicar que quien se fue era una persona de bien.
Eso sucedió ante la muerte de Rubén González, que falleció el lunes, a los sesenta y dos años, de un infarto masivo.
“Va a ser muy difícil conocer a nuevos médicos con la dedicación de Rubén”, expresó su socio y amigo, Enrique Fernández Budelli, también profesional de la salud, quien recibió a González en Bariloche, cerca de cuarenta años atrás.
Porque Rubén González era cordobés, y se había recibido de médico generalista en la universidad de su provincia.
Cuando llegó a la Patagonia, apuntó a la Línea Sur, y se trasladó a Pilcaniyeu, donde fue director del hospital de la localidad.
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Luego de un recordado desempeño en aquel lugar, vino a vivir a Bariloche.
Se especializó en medicina laboral y salud del trabajador, y también fue perito médico judicial, además de médico en el Hospital Zonal de Bariloche en el área de juntas médicas.
A todo eso, debe sumarse su rol como jefe de servicio de la Cooperativa de Electricidad.
Por la amistad forjada a lo largo del tiempo, junto con esas vueltas que suele dar la vida, González se asoció con el hombre que lo había recibido en su arribo al sur, Fernández Budelli, que en su momento había estado a cargo del Hospital Zonal de Bariloche y fue presidente de zona sanitaria.
Juntos, conformaron la sociedad de Consultores Médicos Asociados, dedicada a brindar asesoramiento y orientación a empresas en cuestiones médicas.
“Desde su llegada a Pilcaniyeu, hasta la actualidad, Rubén se destacó por su dedicación al enfermo, con bondad, conocimiento, solidaridad y capacidad”, expresó Fernández Budelli, para enseguida, a modo de despedida, suspirar: “Te extrañaré, compañero y amigo de vida”.