GABRIELA BORRARO
“Queremos mostrar que nuestras capacidades están intactas”
Durante el fin de semana, el lago Gutiérrez fue escenario del Festival de Botes Dragón de la Asociación Argentina de la disciplina, que reunió a 150 palistas de distintos lugares del país. Hubo una buena representación local, con siete equipos barilochenses, impulsados por la Fundación Proyecto Nahuel Rosa.
La disciplina se conoce por ser un deporte que eligen muchas mujeres que pasaron por un cáncer de mama para recuperarse tanto física como emocionalmente y, en esta oportunidad, pudieron disfrutarlo, además, como un deporte competitivo.
“Estas mismas mujeres que se hicieron tan visibles -y son tan visibles-, porque todo comenzó a partir de lo que es terapéutico y la rehabilitación. Pero no deja de ser un deporte, de llevarnos desde lo terapéutico a lo convencional que implica, como deporte, subirse a competir y a mostrarse capaces. Es esa la idea”, expresó Gabriela Borraro, presidenta de la Fundación Proyecto Nahuel Rosa y vicepresidenta Asociación Argentina de Botes Dragón.

“Al momento de competir, creo que todos somos iguales y tenemos la misma capacidad. Lo lindo es que esta gente quiere dar testimonio de lo importante que es haber pasado por esa etapa, haber pasado por ese dolor, y mostrarse plenas”, compartió.
“Creo que incluir también está en el deporte, no son menos por haber pasado por eso”, expresó. “Estamos haciendo un deporte, y lo que queremos es mostrar que somos competentes, no competitivas. Que nos podemos parar frente a cualquiera y nuestras capacidades están intactas. Ese es el mejor testimonio que podemos dar”.
“Esta enfermedad es muy cruel para muchas, pero si se trabaja con la conciencia de ayudarse una a la otra, siendo resilientes; de trabajar en conjunto, viendo que se puede trabajar con otra que no ha pasado por esto, la autoestima se pone allá arriba, por el cielo, la recuperás”, valoró.
“Y hay varones que también pasan por la misma situación”, mencionó. “Por eso, insistimos en que este deporte, como todos, puede trabajarse en la prevención a partir de mostrar cómo estamos nosotras. No podemos dejar afuera a quien no ha padecido la enfermedad en esta práctica”.
En Bariloche, ya son 120 personas las que se enamoraron de esta modalidad de remo y están buscando concretar una sede para reunirse y practicar. “Para tener un lugar de encuentro que nos permita hacer la práctica todo el año, porque no paramos en invierno. Y para poder generar esta base para los futuros encuentros. La idea es seguir proyectándonos”.