2022-03-09

UNA OPINIÓN ACERCA DE LOS INCENDIOS EN LA REGIÓN

La bronca de un hombre de campo

Oscar Santana es un pequeño productor rural.

Junto a su familia, tiene una chacra en el paraje El Manso.

Ofrece sus productos en la Feria Franca de Agricultores del Nahuel Huapi, los sábados, en la plaza Belgrano de Bariloche.

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Acaba de referirse a inconvenientes de relevancia en lo que hace a su labor: la presencia de una mosca que daña la fruta y las variaciones climáticas extremas que han disminuido notablemente su producción, al punto de calificar a este período como el peor que le tocó atravesar.

De todo ello habló con seriedad, sin caer en el dramatismo. Incluso se permitió alguna que otra sonrisa.

Pero cuando se le consulta por los incendios que fueron protagonistas durante la temporada, alrededores de donde reside, su rostro cambia.

Se le llenan los ojos de lágrimas y se le hace difícil hablar. “Todavía me cuesta… Fueron meses muy difíciles”, explica, y, por si quedaran dudas, afirma: “Nos hizo muy mal anímicamente”.

“Si bien el fuego no pasó hacia donde vivimos, cada jornada estábamos con la incertidumbre de lo que podría suceder al día siguiente, porque las llamas amenazaban con atravesar el Paso Tandil, que es por donde nosotros estamos. Durante un mes y medio tuvimos un temor tremendo”, sostiene.

“Lo más lamentable es que se podría haber evitado”, considera, y luego desarrolla: “Al incendio se le dejó hacer lo que quiso. Recién a los diecinueve días aparecieron los señores majestuosos de Parques Nacionales y del Servicio Nacional de Manejo del Fuego a querernos convencer de que teníamos que evacuar, porque recién ahí habían tomado conciencia de que estaba en riesgo todo el lugar. Pero los habitantes no nos íbamos a ir”.

Oscar cuenta: “Los pobladores y voluntarios que estuvimos un mes trabajando en los cortafuegos vimos los egos de cada institución”.

“Hoy nos llenan de explicaciones, con charlas y cuestiones técnicas, cosas de las que quizá los hombres de campo mucho no entendemos, pero sí sabemos de qué se trata: la burocracia de Parques Nacionales y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego le da nombre al incendio”, remarca.

Sobre la actualidad en aquella zona, manifiesta: “No se ve humo, pero creemos que el fuego está latente. Los que conocemos de campo sabemos que el rescoldo se va a apagar en el invierno, con la nieve… si es que nieva”.

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