DROSOPHILA SUZUKII
Una mosquita que pone sus huevos dentro de la fruta en planta
Existe una invasión en Patagonia de la mosquita Drosophila Suzukii, considerada una plaga. Al respecto se hacen evaluaciones por parte de controladores biológicos para el desarrollo de un programa de Manejo Integrado de la plaga. Gerardo José de la Vega, que es investigador asistente de CONICET, Grupo de Ecología de Poblaciones de insectos y referente por Argentina del Grupo Técnico de la Mosca de la Fruta del COSAVE (Comité de Sanidad Vegetal), informó que “se trata de una mosca que afecta la fruta fina, su proceso de invasión en realidad ya lleva un par de años, en el 2014 fue detectada en el Alto Valle y en Concordia y a partir de ahí SENASA, alertado, empezó a poner trampas en el resto del país y fueron detectándolas de a poco y paulatinamente a lo largo y ancho del país”.
El profesional refirió que “este proceso de invasión no solo es en el país, sino que es a nivel global y este año o en realidad el año pasado, estalló su proceso de invasión acá en Bariloche. Hace dos años venía afectando fuertemente la Comarca con una problemática muy elevada puesto que estamos hablando de una de las zonas más importantes de producción de frutas finas del país”.
A través del programa “Chocolate por la noticia” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7), explicó cómo impacta en la región al decir: “Esta mosca es capaz de poner sus huevos dentro de la fruta cuando la fruta todavía está en planta y tiene un valor comercial todavía muy elevado. La mayoría de las moscas parientes de esta mosquita utilizaban la fruta cuando estaba ya cortada o picada o incluso se había caído al piso. Ahí recién estás moscas parientes ponían los huevos, esta mosca y su proceso de anticipación es lo que le da también el poder de invasión tan alto".
Sobre cómo se identifican, dijo que “su nombre es Drosophila Suzukii, es el nombre científico, esa parte de Suzukii nos da una idea más o menos de dónde viene para el común de la gente y nosotros podemos entender que esta mosca viene de Asia. Es fácil identificar sobre todo al macho porque tiene unas alitas pintadas sobre el final de las alas, tiene una marquita en cada ala y lo que le da el nombre, también las conocemos como mosca de alas manchadas” y agregó que “es una mosca muy chiquitita estamos hablando de 4 mm. contando las alitas. La vamos a ver posada en la fruta y la hembra se diferencia porque tiene una ovipositor, es decir el aparato reproductor femenino por donde pone los huevos, tiene una forma de sierra, esto es visible solamente bajo lupa. Esa es una de las características que nos va a facilitar identificar el problema. La gente lo que puede hacer es algunas trampas de vinagre, estamos hablando de una pequeña botellita en la cual en su fondo se deposita 50% de agua y 50% de vinagre, de algún vinagre y ahí se va a detectar a la mosquita sobre todo cuando podemos identificar al macho”.
Consultado sobre cómo impacta en la producción, señaló que “el impacto tiene que ver muchas veces, según el rango y la variedad y el destino de la fruta. Hay distintos ejemplos. Cuando la mosca pone los huevos en el interior de la fruta y luego se van ir desarrollando las larvas dependiendo del ataque está larva va hacer que colapse el fruto o el fruto todavía quede en planta. Una fruta muy atacada pierde valor comercial muy rápido para el consumo en fresco, pero así también para las otras partes de la cadena, como es la producción de dulce por ejemplo o el frizado o el congelamiento, para la venta posterior. Incluso va depender del grado de ataque, incluso puede llegar a depender del destino potencial de la fruta”.
Aseguró de la Vega que “en nuestro caso no hemos detectado, no tenemos todavía valores de impedimentos en la exportación, pero por ejemplo en Chile, que también lo está afectando, hay una producción muy importante de arándanos o de frambuesa a niveles de exportación, hay ciertos umbrales de cantidad de larvas que se pueden encontrar por 100 gramos de fruta. En nuestro caso, para el consumo fresco, cuando la fruta queda totalmente dañada obviamente ese producto no se puede consumir. Pero va a depender siempre el destino al cual va la fruta. La larva al consumo humano no pasa nada, no nos hace absolutamente nada, más allá de la parte estética cuando uno ve una fruta totalmente atacada”.
En cuanto a si es fácil identificarla, mencionó que “sí, pero lo que nos ha pasado este año es que ha llegado mucha gente o ha hecho la consulta mucha gente tanto virtual, llamados telefónicos e Incluso se han acercado a la zona experimental de Bariloche con la problemática sobre la cereza, ellos vinieron, vinieron familias diciendo: '¿qué le pasa a mi cereza?' Estamos hablando que no es una producción a nivel de consumo regional sino que es más que nada para hacer sus propios dulces en familia”.
Por último, De la Vega contó que este año “la gente vino a consultar y lo que traían en realidad era ya las cerezas atacadas y nosotros lo que hicimos fue tomar esa cereza, investigar las larvas que estaban entre cereza y cereza para terminar de identificar si era Suzukii u otra cosa y claramente era el ataque de la mosca de alas manchadas. Entonces ellos no la habían identificado a partir de ver la mosca, sino a partir de traernos el problema o comentarnos el problema que tenían. Pero entonces hay un problema sobre la zona urbana para aquellos que tienen árboles de cereza o plantas de frambuesa o guindas. Este año ha venido mucha gente con esta consulta”.