Denuncian que un patrullero atropelló y abandonó a un perro en Viedma
El episodio ocurrió el miércoles pasado cuando, según testigos, el móvil policial salió a alta velocidad de la Comisaría 30.
Dolor e indignación podrían ser las palabras justas para describir lo que sienten los vecinos del barrio Guido, de Viedma. Al menos, los que presenciaron un acto de crueldad que fue protagonizado por personas que deberían estar para cuidar, para servir a la comunidad. Así como en reiteradas ocasiones se han destacado obras de bien por parte de policías, hoy es todo lo contrario.
El miércoles 2, a la tardecita, un patrullero salió de la Comisaría 30, que está dentro del barrio de la capital provincial, y atropelló a un perro. A un callejero que cuidan entre todos. Claro, es algo que puede pasar, que el animal se cruce y no dé tiempo a frenar. Lo que no es admisible es lo que aconteció después.
“El patrullero salió fortísimo, haciendo picada. Atropelló al perrito y lo llevó a la rastra como unos 10 metros. Todos los vecinos le empezamos a gritar, para que parara, y lo hizo”, le comentó a este medio un vecino indignado, que no solo relató lo que pasó, sino que también le tomó fotos al animal todo lastimado.
El acto de crueldad no finalizó ahí, sino que continuó: “Se bajó el acompañante del chofer, miró al perrito que estaba debajo del auto y dijo ‘ah, es una perra, dejala ahí’. Se subió y siguió de vuelta, como otros 10, 15 metros más con el perrito entre las ruedas, y volvieron a parar por los gritos nuestros”.
“Quedamos todos re envenenados por la situación. Les dijimos de todo y ahí se bajó de nuevo el acompañante y nos empezó a amenazar, nos insultó y se fueron. Esto no puede ser así; porque si tratan así a un animal, quiere decir que hacen lo mismo con las personas. ¿Y si chocaban a una criatura? Yo no estoy en contra de la policía, no son todos iguales, pero esa cosas no se hacen”, cerró uno de los testigos.