2021-12-28

EL CASO DEL JOVEN QUE RECIBIÓ UN DISPARO EN EL OJO

Afirman: “Acá no se trata de un policía que se equivocó; entraron a los tiros, sin una orden”

La causa por la que Nehuén Marileo perdió un ojo en noviembre de 2018, debido al disparo efectuado por un policía, refiere a “lesiones graves e incumplimiento de deberes de funcionario público” a partir del accionar de un cabo primero de la fuerza provincial.

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En tal sentido, el letrado querellante, Pablo Guerrero, explicó que, en caso de que el efectivo fuera encontrado culpable, “la pena estimativa es inferior a los tres años, por lo que la condena no sería efectiva, sino en suspenso”.

El abogado de la querella, Pablo Guerrero.

“Pero buscamos que la justicia se aplique, para que no sigan sucediendo hechos como este, al igual que otros que se han visto en casos de uso de la escopeta policial, que produce lesiones graves en las personas”, expuso.

Por su parte, la representante de la Multisectorial Contra la Represión y la Impunidad, e integrante del Comité Municipal contra la Tortura, Marcela Cano, consideró: “La carátula es una burla a toda una historia de abusos y represiones por parte de la comisaría 42 (donde actuaba el agente acusado), que encima tiene un amplio ámbito de acción, ya que actúa -del mismo modo- en todo El Alto. En esta ocasión, ‘se les fue de las manos’, pero es lo que, en general, hacen”.

Así, añadió: “Desde hace tiempo venimos denunciando las prácticas abusivas en las comisarías, especialmente en la 42, que tiene una larga tradición en este tipo de proceder”.

Nehuén, y, a un lado, Marcela Cano; por detrás, pasa el policía imputado.

“Acá no se trata de un policía que se equivocó; entraron a los tiros, sin una orden”, remarcó la mujer.

Guerrero, por su parte, detalló que “en esa época, desde 2017 a 2019, hubo varios conflictos relacionados con esa unidad”.

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