ENTREVISTA AL VICEMINISTRO DE AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE
Sergio Federovisky y los incendios en la Patagonia: “No debe haber condiciones más adversas que estas”
“No debe haber condiciones más adversas que estas”, afirmó el viceministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Sergio Federovisky, en relación a las características de los incendios que afectan en la actualidad a la Patagonia, a la vez que, ante diversos reclamos que se escucharon en los últimos días, acerca de la necesidad de utilizar aviones de mayor tamaño y contar con más personal afectado a la temática, comparó la situación con lo que sucede en otros países y sostuvo: “Si cada vez que vemos fuego vamos a llegar a la conclusión automática e irracional de que se está fracasando, entonces es el mundo el que fracasa”.
–Hace tiempo que, desde algunos sectores, reclaman que se necesitaría utilizar grandes aviones hidrantes, del tipo Canadair CL-415 o similares. ¿Cree que si el país pudiera contar con un par de esas aeronaves sumaría un elemento de importancia en la lucha contra el fuego?
–Creo que hay una gimnasia poco responsable que, sin fundamentos, ante la presencia del fuego, acusa que falta algo que, casualmente, es lo que no está. Si pusiéramos solo helicópteros, dirían que faltan aviones; si pusiéramos solamente aviones, dirían que faltan helicópteros; si pusiéramos otra cosa, dirían que faltan cohetes a la luna… Siempre lo que falta equivale al error que se cometió… Y la verdad es que si fuese tan sencillo, por un lado lo resolveríamos, pero, además, no habría incendios en Estados Unidos o Australia, países que prácticamente no tienen limitaciones en recursos económicos para contratar ese tipo de aviones. Recibí muchas presiones con algo que también es típico, que es la pregunta: “¿Por qué no le piden aviones a Chile?”. Personalmente, me puse en contacto con una de las autoridades máximas de la CONAF (Corporación Nacional Forestal, entidad de derecho privado dependiente del Ministerio de Agricultura de Chile, cuya principal tarea es administrar la política forestal y fomentar el desarrollo del sector, encargada de combatir incendios forestales), y me respondió que, en este momento, mientras en la Patagonia argentina tenemos dos focos activos, en Chile tienen ciento setenta y siete. ¿A vos te parece que yo le puedo pedir a Chile que me mande aviones?
–La pregunta apuntaba a saber si, en caso de que se contara con ese tipo de aviones de gran tamaño, servirían o no para situaciones así y si se podrían utilizar en esta zona.
–La verdad es que no me parece sensato especular sobre algo que no tenemos en este momento a mano… Nadie puede demostrar que nosotros estemos haciendo las cosas mal en comparación con otros, porque a esos otros les va de la misma manera que a nosotros. Los incendios forestales en los Estados Unidos son infinitamente más tremendos que los de la Argentina, y allá cuentan con más recursos. Australia ardió durante todo enero de 2020… Creo que hay que ser un poco más responsables a la hora de hablar con tanta facilidad sobre cosas que no necesariamente son de la manera en que se venden. No me parece serio ponerse a discutir ahora acerca de si falta tal o cual avión, cuando estamos disponiendo todos los medios aéreos, con siete veces más presupuesto que en la gestión Macri. Ese sí es un dato concreto.
–Ante estas eventualidades, que, en realidad, cada vez son menos eventuales, dada la manera en que se están reiterando, ¿cree que el personal de Parques Nacionales es el suficiente? Porque ese es otro reclamo que se hace desde hace ya bastante tiempo.
–Siempre hace falta más, porque este es un flagelo derivado del cambio climático, que provoca un estado de situación en el panorama meteorológico que siempre es adverso. Por lo tanto, es verdad que siempre faltan recursos, aquí y en todo el mundo. En este momento tenemos doscientos brigadistas trabajando en el sur, en los dos incendios activos. Sinceramente, no me parece que sea poco. El problema es que si cada vez que vemos fuego vamos a llegar a la conclusión automática e irracional de que se está fracasando, entonces es el mundo el que fracasa.
–De acuerdo a la información que maneja en relación a estos incendios en el sur, ¿qué se aguarda para los próximos días?
–Esos incendios tienen algunas dificultades adicionales, particularmente el de lago Martin, dadas por la seria complicación en la accesibilidad. Dependemos mucho de las posibilidades de acceder por tierra, que hoy son bastante complejas y limitadas. Se trata de fuegos que necesitan acción terrestre para después complementar con la aérea. Las condiciones climáticas son tremendamente adversas. Tenemos una sequía de dos años… Y esto no lo usamos como excusa, sino como explicación real para ubicar el estado de situación del clima: no debe haber condiciones más adversas que estas; ese el panorama en el que estamos trabajando.
–Justamente, ante la sequía, ¿temen lo que pueda llegar a suceder en enero y febrero, cuando el clima seguramente sea más intenso?
–Por supuesto, por eso estamos disponiendo los recursos que utilizamos ahora, los cuales estamos desplegando desde los primeros días de diciembre, porque sabemos que es una temporada muy compleja. Así como también, como es un segundo año de sequía extrema, desde hace meses le hemos pedido a las provincias que trabajen en esquemas de prevención, por ejemplo con el manejo de forestaciones abandonadas, la limpieza de espacios por debajo de las líneas de alta tensión, y la eliminación o reducción del combustible sobre el suelo… Era necesario trabajar en ese contexto, con esas premisas, para llegar en mejores condiciones.
–¿Creo que eso no se hizo?
–No puedo afirmarlo… Preferiría que cada provincia haga su evaluación respecto de si llevó a cabo o no esa tarea.