CUANDO EN LA ENSEÑANZA NO HAY EDAD
“Me he desempeñado en escuelas diurnas, pero me siento más cómoda haciéndolo en instituciones para adultos”
Roxana Bertino es la directora del Centro Educativo de Nivel Secundario N° 5.
Es precisa acerca de cuándo asumió ese rol: “El 1° de diciembre de 2018”, informa.
Cuenta que la institución está destinada a mayores de dieciocho años, con un cursado de tres años, y la salida es con el título de Perito Comercial especializado en Administración.
Incluso, educadora al fin, detalla cuántas materias se dan en cada año: ocho en el primero, nueve en el segundo, diez en el tercero.
Roxana también informa que el horario de ingreso es a las 18.50, y el de salida, 22.30.
“En general, las personas que llegan tienen otras obligaciones, pero se hacen su tiempo y vienen a estudiar”, sostiene.
Mientras se desarrolla el acto de egresados de este año, comenta: “Es todo un logro: muchos de ellos van a seguir estudiando, porque en Bariloche ahora hay muchas ofertas de carreras terciarias y universitarias”.
Además, la fiesta de fin de curso se da en una época “extraña”. En 2021 se produjo el regreso a las aulas tras un 2020 donde la “reina” fue la virtualidad, pero en un país donde no todos tienen acceso a esa “monarquía”.
Así, al recordar esos momentos, Roxana indica: “Nos fuimos adaptando; lo que más utilizábamos era el WhatsApp. Hubo muy buena predisposición de los docentes y de los alumnos, más allá de que fue muy complejo, porque no todos tenían las herramientas tecnológicas como para poder hacerlo”.
“Por eso este año se destinó un tiempo más amplio al período de intensificación de saberes, para reforzar aquellos que les habían quedado pendientes, tanto de 2020 como de 2021, donde también tuvimos un período importante de virtualidad”, añade.
Más allá de las cuestiones “pandémicas”, Roxana considera que su trabajo “es muy reconfortante”.
“Me he desempeñado en escuelas diurnas, pero me siento más cómoda haciéndolo en instituciones para adultos”, expone.
“Una ve cómo los alumnos adquieren herramientas que le permiten salir adelante, lograr proyectos… En definitiva, mejoran su nivel de vida”, expresa.
Además, añade: “He notado que, en este tipo de escuelas, se produce un vínculo muy cercano con el estudiante. Quizá debido a una cuestión generacional, más allá de la cuestión educativa, se genera una relación importante”.