ENTREVISTA CON LA MINISTRA MARTHA VÉLEZ
Turismo: perspectivas para el verano, qué pasará con los visitantes extranjeros, cómo afecta el conflicto mapuche…
La ministra de Turismo, Cultura y Deporte de Río Negro, Martha Vélez, en un diálogo sin agenda previa:
–En lo que respecta a Bariloche, ¿cuáles son las expectativas para la temporada?
–Hablamos de una ocupación muy alta. Diría, incluso, que estaremos en niveles históricos. Para el mes de enero, contamos con casi un noventa por ciento vendido. La gente sí o sí va a tener que venir con reserva, porque, caso contrario, no tendrá dónde alojarse. Estamos muy contentos con todo el trabajo realizado a nivel promoción. No por nada Río Negro, y particularmente la región de la cordillera, ha liderado las ventas en programas como el Previaje, de Nación.
–En tiempos anteriores a la pandemia, ¿qué niveles de reserva había en esta época del año?
–Una buena ocupación prevista para enero podía ser entre un sesenta y setenta por ciento, y ahora hablamos de un noventa. Es algo que hemos chequeado con las cámaras empresariales.
–¿Qué perspectivas hay con el turismo internacional?
–Ahora estamos mirando el tema con precaución. Chile acaba de anunciar que posterga la fecha de apertura a raíz de la nueva variante de COVID: Ómicron (estaba previsto que el 1° de diciembre abrieran los pasos fronterizos terrestres de Pino Hachado, Chacalluta y Colchane, y para el primer día de 2022 se había anunciado el de Cardenal Samoré). Seguimos en pandemia… Debemos continuar trabajando con mucho cuidado. El verano nos permite tener actividades al aire libre, poder disfrutar de la naturaleza, y, en ese sentido, Río Negro tiene todo para ofrecer.
–Pero, más allá de las fronteras terrestres con Chile, ¿qué pasa con aquellos turistas que arriban desde afuera del país, por avión, a Buenos Aires?
–Están llegando turistas extranjeros. Por supuesto, la situación que se generó con el pago de los pasajes en cuotas (el Directorio del Banco Central dispuso que los emisores de tarjetas de crédito no pueden financiar en cuotas los viajes afuera, lo que incluye pasajes y demás servicios turísticos) seguramente tenga una repercusión directa en las líneas aéreas del exterior, porque los vuelos vendrían con pasajeros, pero no saldrían con ellos, ya que habría una limitación para los argentinos que quisieran irse. Se está hablando de bajar frecuencias, y eso sería perjudicial para la actividad, sin ningún lugar a dudas.
–¿Hay alguna novedad al respecto?
–No. Se está hablando. Estamos en contacto permanente con la gente de FAEVYT (Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo), que está acudiendo al diálogo, hablando con el gobierno nacional, para tratar de revertir esta medida que daña a una actividad que, a raíz de la pandemia, estuvo postergada por varios meses.
–¿A qué cree que responde una acción de este tipo?
–Está relacionada con cuestiones que, sin lugar a dudas, exceden al ámbito de la cartera de Turismo. Se trata más de una medida económica que tiene que ver con los dólares que se fugan del país, pero es algo que, por supuesto, perjudica sobre todo al turismo emisivo.
–¿Es un problema solo para el que sale?
–Perjudica al que se va, pero también puede verse complicado el que desea venir, porque si no hay una frecuencia de vuelos que le permita llegar…
–En cuanto a los últimos acontecimientos que sucedieron en la región, me refiero a la muerte que se produjo en Cuesta del Ternero y los incendios previos, ¿perjudicaron al turismo?
–Algo así siempre perjudica… Igualmente, apelamos a que durante el verano haya una paz social que es muy necesaria, porque esto daña la imagen del destino. Localidades como Bariloche y El Bolsón, sobre todo, han sido perjudicadas por estos acontecimientos. La gente no quiere viajar a un sitio donde puede haber algún tipo de disturbio. Por supuesto, no hay que dejar de tener en cuenta que ha habido muertes, y sobre eso no hay mucho que decir, porque es algo que está por sobre todas las cosas… Pero esperamos que la actividad turística pueda desarrollarse en un marco de paz social. Estos lugares prácticamente han colmado sus plazas, y deseamos que los turistas puedan llegar y disfrutar de un servicio que han pagado.
–¿Se ha enterado de gente que, ante lo que pasó, haya decidido no venir?
–No. Hemos estado chequeándolo con los prestadores, y no ha habido una repercusión de cancelación de reservas a raíz de lo acontecido. Por eso mismo, esperamos que la paz social continúe y la actividad se pueda seguir desarrollando en un marco de armonía.