CONSENSO BARILOCHE EN EL 7N
“No queremos llegar a ese punto de inflexión en que tengamos alguna muerte de cualquiera de los dos lados”
“Agradezco la paciencia de todos los agredidos, violentados y usurpados, que no respondieron con la misma violencia que cayó sobre sus cabezas, y por eso los apoyamos”, expresó uno de los voceros de Consenso Bariloche, Alejandro Seguí -un empresario del sector turístico que en algún momento también se dedicó a la construcción-, quien aclaró que el llamado para la protesta contra la violencia en la Patagonia (en relación a las usurpaciones) que se desarrolló en la zona de ingreso a Bariloche provino de la Mesa de Vecinos Autoconvocados por la Patria.
“A las autoridades este tipo de convocatorias no les gusta, pero no se dan cuenta de que en el fondo sirven de válvula de escape para que no explote todo”, consideró.
En tal sentido, añadió: “Igualmente, mientras no haya justicia y no exista una verdadera república constituida, porque la quieren destruir, quemando banderas de la Argentina, poniendo en tela de juicio a la soberanía y a las autoridades, con las que podemos estar más o menos de acuerdo, pero a las que hay que defender, vamos a seguir en esta tesitura”.
“Lamentablemente, el Poder Judicial, salvo pequeñas ‘islas’ que apoyan los derechos humanos de los usurpados y violentados, no dio nunca una solución al tema ni tampoco ha mostrado una tendencia a que eso ocurrirá”, apreció.
Cuando se le consultó quiénes son esas excepciones que se comportan de un modo que él considera adecuado, respondió: “La fiscal Sylvia Little actúa correctamente, al igual que Betiana Cendón, pero no tienen el apoyo de jueces que por miedo o porque a lo mejor piensan como esta gente que delinque y no reconoce a la Patria y a la soberanía, no actúan”.
“Acá estamos tres provincias unidas: Neuquén, Chubut y Río Negro; es la primera vez que comenzamos a trabajar en conjunto, y esto es por el hartazgo de la sociedad de cada una de ellas, que en su mayoría está cansada de todas estas tropelías”, reflexionó.
Seguí habló de “una sucesión de hechos que se vienen produciendo desde hace siete u ocho años” que provocaron que “el pueblo de Bariloche sea como una olla a presión”.
“Nuestros padres y abuelos han desarrollado la ciudad desde un punto de vista de trabajo, esfuerzo y respeto por el prójimo. La localidad fue siempre eso y no lo podemos perder”, sostuvo.
“Va más allá de una tierra o de una casa quemada, se trata del concepto moral, ético y de origen de las tradiciones que tenemos aquí”, agregó.
“Muchas personas vinieron desde otros lados para compartir la paz de esta región y así hallar la seguridad que no tuvieron en esos sitios, pero ahora se encuentran con esto, que confronta con el desarrollo de Bariloche, de puestos de trabajo e inversiones; incluso el turismo se ve agobiado”, expuso.
De esa manera, expresó: “Lo que veo en Chile es una foto a futuro de lo que nos va a pasar a nosotros”.
“No queremos llegar a ese punto de inflexión en que tengamos alguna muerte de cualquiera de los dos lados. El Poder Judicial tiene que ponerse los pantalones largos y definir en qué sitio está parado”, precisó.
“¿Tanto peleamos por la soberanía de Malvinas y no se dan cuenta de que vamos a perder la de un sector de nuestra Patagonia?”, cuestionó.
“Yo tengo sesenta y tres años, ya me encuentro de la mitad del río para adelante”, metaforizó, para luego suspirar: “Pero pienso en mis hijos y nietos”.