2021-11-02

NUTRICIONISTA DE UNICEF

Alimentos no saludables: "La publicidad de los influencers no está regulada"

Un alarmante número de niños y niñas menores de cinco años sufre las consecuencias físicas de una mala alimentación y un sistema alimentario que les está fallando, advirtió UNICEF en un nuevo informe sobre niños, niñas y nutrición. Casi 4 de cada 10 niños y niñas menores de cinco años en la región sufren deficiencias en vitaminas y minerales como el hierro y el yodo, lo que socava aún más su desarrollo. “La mala nutrición es la principal causa de enfermedades de muerte en la Argentina en cuanto a sobrepeso y enfermedades no transmisible, relacionadas con la alimentación. Hoy en la Argentina mas del 60% de muertes se deben a enfermedades no transmisibles”, indicó Andrea Graciano consultora en nutrición de UNICEF Argentina. 

La especialista indicó que “cuando miramos casos de sobrepeso vemos que 4 de cada 10 niños y adolescentes tienen excesos de peso, y 7 de cada 10 adultos. Esta realidad se transforma desde los organismos internacionales, UNICEF y otros organismos como la organización Panamericana de la Salud vienen recomendando medidas saludables, siguen recomendando que se siga adelante con distintas medidas”. 

A través del programa “Chocolate por la Noticia” que se emite por “El Cordillerano” radio (93.7) señaló que suelen “recomendar 4 medidas fundamentales, una es el etiquetado frontal, la otra es la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas no saludables, el mejoramiento de los entornos escolares y el cuarto punto son políticas fiscales. Es necesario que los Estados graven aquellos productos que se quieren desalentar y subsidien aquellos que se deben consumir”. 

Consideró que la reciente Ley de ‘Etiquetado Frontal’ de alimentos recientemente aprobada en el Congreso de la Nación “ha sido un paso histórico. Estas iniciativas son necesarias, pero necesitan complementarse con medidas fiscales y por otro lado con otras regulaciones que empiezan también a ser imprescindibles” y agregó que “hay que realizar también acciones concretas en medios digitales, hay niños y niñas que están muy expuestos en Internet o redes sociales, 1 de cada 4 recuerdan haber visto propagandas de alimentos y bebidas y cuando analizamos qué se publicita todos son alimentos no saludables y que llevan a excesos. Además los chicos les piden a los adultos que les compren aquellos productos que vieron en una publicidad. Esa publicidad que hacen millones de influencers no están reguladas y los chicos cuando ven a su ídolo consumir un determinado producto también lo quieren, esa publicidad no regulada va dirigida a los consumos no saludables”.

El informe de UNICEF revela que casi 2 de cada 5 niños y niñas entre seis meses y 2 años en América Latina y el Caribe no reciben la alimentación adecuada para mantener el ritmo de crecimiento necesario para sus cuerpos y cerebros. En 2018, 1 de cada 5 niños y niñas de este rango etario no recibió ninguna fruta o verdura.

Además, casi 3 de cada 10 niños y niñas no comió huevos, lácteos, pescado o carne, que son fuentes importantes de proteínas y micronutrientes, esenciales para el crecimiento. Las legumbres, como los frijoles y las lentejas, son ricas en fibra, proteínas, hierro, cobre, magnesio, manganeso y zinc; sin embargo, solo 1 de cada 2 niños y niñas fue alimentado con legumbres.

Las familias con menos recursos tienden a escoger alimentos de baja calidad porque cuestan menos. Debido a la pobreza y la exclusión, los niños y niñas más desfavorecidos enfrentan el mayor riesgo de malnutrición en todas sus formas. Según el informe, la dieta de los niños y niñas de los hogares más vulnerables no incluye todos los grupos de alimentos, que ayudarían a mantener sus cuerpos y cerebros en rápido crecimiento. 

Empoderar a las familias, niños, niñas y adolescentes para que puedan exigir alimentos nutritivos: 1) Abogar para que los proveedores de alimentos actúen en beneficio de los niños y niñas, mediante un mejor etiquetado, incentivando y facilitando la provisión de alimentos saludables y otras estrategias. 2) Crear entornos alimentarios saludables para todos los niños y niñas, incluso mediante la adopción por parte de los gobiernos de políticas como los impuestos al azúcar y controles más estrictos sobre la comercialización de alimentos no saludables. 3) Movilizar diferentes sistemas de apoyo (salud, agua y saneamiento, educación y protección social) para mejorar la nutrición de todos los niños y niñas. 4) Recopilar, analizar y utilizar datos y evidencia de calidad regularmente para guiar la acción y monitorear el progreso.

 

 

 

 

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