ES POR UN ACONTECIMIENTO DE 2016
Beletzky tildó de “absoluta ignorancia” la actitud de los jueces que procesaron a cuatro guardaparques
“Nadie se puede hacer cargo de un imponderable”, sentenció el ecologista Alejandro Beletzky, quien a partir de un recordado paso como guardaparques es tomado como un referente por el personal de la institución, que por estos días está revolucionado a partir de la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, que dispuso el procesamiento por homicidio culposo de cuatro miembros del cuerpo por un hecho ocurrido el 1° de enero de 2016 donde a partir de la caída de un árbol en el Parque Nacional Lanín murieron dos menores. Justamente, las palabras de Beletzky remiten al acontecimiento que derivó en la acción judicial.
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“Ante una tormenta de viento se cayó un árbol”, expresó el ambientalista quien, si bien dijo comprender el dolor de los familiares de los niños fallecidos, comentó: "Aunque se haya tratado de una tragedia, que los jueces responsabilicen a los guardaparques por lo que sucedió es de locos”.
“En la Cámara muestran una absoluta ignorancia”, consideró.
Así, advirtió que “cuando se ingresa a un área protegida se debe tener cuidado y si se levanta viento hay que retirarse”.
Incluso, sin llegar al extremo de la caída de árboles, habló del peligro que implica el desprendimiento de ramas.
Y recurrió a una anécdota personal para ejemplificar el riesgo latente dentro de un área protegida: “Cuando estaba como guardaparque en Traful, me encontraba cortando un árbol que se había derrumbado y bloqueaba la ruta y con el ruido de la motosierra no escuché que caía otro… Me golpeó y me desmayó… Podría haber muerto”, rememoró.
Así, regresó verbalmente al caso del Parque Lanín y expuso: “Lo califican de homicidio culposo, como si los guardaparques hubieran tirado el árbol… El fallo no tiene pies ni cabeza, es absolutamente absurdo”.
“Se trató de una fatalidad”, remarcó.
“La sentencia es una muestra de la ignorancia de los jueces respecto a los sucesos naturales que marcan riesgos permanentes en los bosques andino-patagónicos”, recalcó.
En cuanto a referencias que señalaban que el árbol que cayó tenía raíces visibles, resaltó que eso es algo normal, porque con los de su tipo (era un roble pellín) suele pasar eso, dando a entender que no existía nada que pudiera sugerir que se iba a caer.
“Este es el primer caso en la historia donde se acusa a los guardaparques por algo así… Estamos consternados”, concluyó Beletzky.