2021-10-11

ESTABAN SIN NADA Y ENCONTRARON UNA SALIDA

Una pareja de emprendedores que le ganó la pulseada a la pandemia

Yanina Francavilla es marplatense e instrumentista quirúrgica; Sebastián Talauer, de Bariloche, es técnico en turismo.

Se conocieron en Buenos Aires.

Lo primero que los unió fue la militancia política.

Desde hace tres años están instalados en Bariloche como pareja, y, como tal, enfrentaron diversos problemas que pusieron a prueba su fuerza de voluntad.

A ella, la rematriculación en Río Negro se le hizo larga.

Mientras la aguardaba, trabajó en una chocolatería céntrica.

Pero el destino se puso parco.

Un problema de salud la llevó a operarse, y eso derivó en una postura poco amable en el comercio donde desempeñaba tareas: le dieron por finalizado el contrato cuando la temporada recién empezaba.

Sebastián, en tanto, apostaba todo al arribo de visitantes en la temporada invernal 2020… y no hay quien no sepa lo que sucedió…

En definitiva, la pandemia los encontró desempleados, sin saber para dónde apuntar.

Intentar dar los primeros pasos como pareja, mientras el mundo parece ponerse en contra, está lejos de ser lo más deseable.

Pero no se dieron por vencidos.

En una conversación,  amigos que se desempeñan en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) les recomendaron que probaran suerte con máquinas de impresión 3D.

Parecía una locura.

No tenían idea de qué se trataba, y no contaban con dinero para una inversión de ese tipo.

Pero una especie de colecta familiar les otorgó el salvavidas que necesitaban.

Compraron una máquina y comenzaron con el aprendizaje para poder diseñar.

Se instruyeron en el uso de software y diversas características de los materiales.

Una de las primeras cosas que comercializaron, a mediados del año pasado, fueron salvaorejas para utilizar con los barbijos: bandas plásticas pequeñas, a modo de extensores, que sirven para sujetarlos detrás de la cabeza, tendientes a evitar lesiones.

Pensando en lo que se podría vender en esos primeros momentos de expansión del COVID-19, también realizaron máscaras que se limpiaban con alcohol, con un cubículo donde colocar círculos de friselina como protección; vinchas para poner el protector de acetato para el rostro; y hasta una especie de gancho/dedo para no tener que utilizar las manos en determinadas acciones, como pulsar los botones de ascensor o abrir picaportes.

Pero, desde un primer momento, la intensión fue expandirse.

Y vaya si lo hicieron.

En 2020, cuando recién comenzaban con los salvaorejas, tímidamente habían visitado la redacción del diario El Cordillerano con sus productos iniciales.

La actualidad, apenas poco más de un año después, los encuentra con tres máquinas en funcionamiento.

Si bien Yanina obtuvo la actualización de matrícula para Río Negro (le salió recién en 2021), y todo parece indicar que en la temporada de verano, tras el parate pandémico, el rubro en el que es especialista Sebastián tendrá una exelente temporada, ambos están enfocados en la labor a la que se arrojaron como si fuera la última salida de emergencia de un mundo que se les derrumbaba.

“Nos estamos dedicando cien por ciento a esto. Le ponemos un montón de energía”, dice Yanina.

“Desde que arrancamos, trabajamos en nuestra formación. Necesitábamos aprender a diseñar y manejar los programas de computación para saber cómo operar las máquinas. Así que nos sumergimos en toda esta experiencia”, añade Sebastián.

Y en estos momentos están de parabienes, porque su trabajo (bajo el nombre Fama 3D) es uno de los treinta finalistas del programa Emprendedores de Río Negro 2021, organizado por Banco Patagonia y la Fundación Nobleza Obliga.

Sebastián cuenta: “Hubo más de mil quinientos inscriptos, y, de ellos, cerca de seiscientos hicieron las capacitaciones. Tras una criba, quedamos seleccionados treinta; trece pertenecemos a Bariloche, y nosotros somos el único de impresión 3D”.

“Ahora estamos en la etapa de preselección de nueve. La gente puede entrar a la página www.emprendedoresrionegro.com, para votar y dejar comentarios. Luego se elegirán tres, y les darán, a cada uno, un capital semilla de ciento cincuenta mil pesos”, señala.

Mientras tanto, ellos siguen con su labor.

Sobre el tipo de elementos que hacen, y los que dejaron de lado, Yanina indica que “hay cosas que son muy populares en todo el mundo, pero que en Bariloche no llaman la atención”.  Cuando se le pide un ejemplo, enseguida dice: “Macetas”.

Así como apreciaron que eso no interesaba, notaron que sí lo hacían las plaquitas para poner los nombres de gatos y perros en los collares de los animales.

Además, incursionaron en labores más novedosas. “Comenzamos a diseñar nuestros propios productos y, de esa forma, surgieron los soportes para laptops, que levantan la computadora y la dejan a la altura de la vista, lo que alivia el dolor de cervicales”, explica Yanina.

Pero el “chiche” mimado de la pareja es la Abrazadera Regulable Modular (ARM), un soporte para el celular que permite colocarlo mediante una especie de morsa en cualquier lugar (por ejemplo, una mesa), para hacer grabaciones o tomar fotos, lo que es de mucha utilidad para los emprendedores que quieren mostrar sus productos sin tener que utilizar las manos para sostener el teléfono móvil. 

“Si bien es algo que ya existía, lo mejoramos para que tenga mayores usos, y que sean duraderos. Corregimos una complicación que aparece en todos los que ofrecen por Internet, y conseguimos un producto de mucha calidad”, manifiesta Sebastián.

Cabe remarcar que el soporte permite tomar fotos cenitales, y los aparatos que se utilizan normalmente para eso son de un valor muy elevado, así que la creación de la pareja se presenta como una opción económica para la misma finalidad.

En la página del programa Emprendedores Río Negro también se observan las lámparas que Yanina y Sebastián fabrican: “Son únicas en el país. Hacemos diseño personalizado en plástico de luces de noche, que son led de baja luminiscencia: no interrumpen el ciclo circadiano. Se trata de electrónica que no perturba el proceso de sueño”.

Ese tipo de luces se suelen utilizar para las habitaciones de los niños. Al hacerlas, quizá piensen en el cuarto que destinarán a Luca: Yanina está embarazada de siete meses, y tanto ella como Sebastián acompañan todo su trabajo con la felicidad que les otorga la pronta llegada al mundo de su hijo.

Quienes quieran contactar a la pareja pueden hacerlo por Instagram (@fama.bariloche), Facebook (@fama3dar) o Whatsapp (2944894412).

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