Familia denunciante de un caso de trata en Dina Huapi teme por su seguridad
Una familia que está resguardando a un joven, que ahora tiene 19 años, denunció que fue explotado sexual y laboralmente a lo largo de su vida. La mujer habló con El Cordillerano y asegura que luego de la denuncia recibieron amenazas y al chico “lo drogaron para que no hable”.
Hace algunas semanas se hizo pública la denuncia de un caso de trata en Dina Huapi, incluso la Fundación María de los Ángeles intervino en la situación.
La mujer (M.M.) resumió la historia: Es misionero, siendo menor de edad habría sufrido explotación sexual en su lugar de origen. Fue captado por una red de trata que lo llevó primero a Buenos Aires y luego a Dina Huapi. Ahí fue explotado laboralmente en tareas de albañilería, hasta que estaba por cumplir 18 años. Una vez alcanzada la mayoría de edad “lo tiraron en la calle, durmió varias noches en la costa del lago. Hasta que una familia de dio un trabajo y un rancho”.
Durante el mes de febrero de 2021, el joven tomó contacto con la familia que actualmente lo está resguardando y finalmente se mudó con ellos. Venía de una situación de total desamparo y a principios de agosto se enfermó. “No dormía, caminaba por toda la casa y esto comenzó a afectar todo el horario familiar. Ahí todavía no hablaba, pero de a poco empezó”.
“Un día lo llevamos la guardia del Hospital Zonal y después comenzó a contar todo, pero le dieron medicación para psicóticos”, relató.
Finalmente con la información que pudieron juntar, decidieron denunciar la situación. Primero acudieron a la Policía de Río Negro, el tema llegó a la fiscalía y se solicitó la urgente intervención de la Justicia Federal.
Una vez hecha la denuncia, la mujer indicó que comenzaron las amenazas e incluso “hay un auto diferente todos los días que ronda por nuestra casa”.
Detalló que en la presentación en la justicia se incluye nombres propios: “Es gente conocida de barrios privados, famosos profesionales de la zona”.
“Lo pasaron de droga para que no hable”
M.M contó que junto a su familia se está haciendo cargo de la salud mental del joven de forma privada porque en el sistema público, “lo pasaron de droga para que no hable”.
“Pero logramos que lo llamen a declarar y que lo incluyan en el programa de rescate de trata de la provincia”, continuó.
También contactaron a la Fundación María de los Ángeles, desde donde se pusieron a disposición y pusieron atención en el caso.
“La pasamos mal y la seguimos pasando mal”, remarcó que “es muy triste que un chico no conozca lo que es tener zapatillas ni un buzo nuevo o no haya comido milanesas. Es muy claro que también vivió una situación de desnutrición, cuando solo come arroz o fideos por un día, se le nota enseguida en el cuerpo”.
“Hay una señora que lo ayudó. Le compró ropa nueva. Pero desde los organismos estales poco y nada”.
“Está bueno que esto se sepa, por si a nosotros nos pasa algo. Intentamos hacer una vida normal pero no se puede. Sabemos quiénes son las personas denunciadas, pero a la vez nos vamos enterando que hay cada vez más nombres conocidos involucrados”, concluyó.