La receta original del croissant y la diferencia con la medialuna
Esta delicia, que no nació en Francia como se cree, tiene un aspecto parecido a la popular factura argentina, pero un sabor diferente.
Pocas palabras suenan más francesas a oídos de los argentinos que "croissant". Sin embargo, la historia de su origen nos lleva a Austria. La versión más difundida, casi una leyenda, tiene como protagonistas a un grupo de panaderos que se convirtieron en héroes durante una invasión turca a la ciudad de Viena en 1683.
La diferencia entre el croissant y la medialuna
Por su formato y textura, la medialuna es similar al croissant, pero definitivamente es diferente en el paladar. Además, del sabor, si se los coloca uno al lado del otro se pueden notar ciertas diferencias a simple vista. El croissant es más grande, menos brilloso, suele tener las puntas rectas y se nota su crocancia desde lejos, mientras que la medialuna es brillosa y más pequeña.
Receta fácil y original
Ingredientes
Para 6/12 piezas, según tamaño: 500 g de harina de fuerza, 2 sobres de levadura rápida de panadero ó 12'5 g de levadura fresca, 1 dl de agua tibia, 100 g de manteca, 100 g de azúcar, 7 g de sal, 2-3 huevos, 250 g de manteca en bloque, 1 huevo batido para pintar. Baño: Almíbar (agua + azúcar).
Preparación
Mezclar la levadura con el agua tibia y un poco de harina, hasta formar una masa ligeramente espesa. Dejarlo fermentar (=pie).
Trabajar en un bol: los 100 g de manteca con el azúcar y la sal. Incorporar los huevos y resto de la harina. Añadir el pie y trabajar hasta que se despegue de las paredes del bol. Dejarlo reposar 30 minutos en la nevera.
Formar un rectángulo con la manteca.
Extender con el rodillo la masa sobre una superficie enharinada, en forma de cruz. Colocar la manteca en el centro y envolverla a modo de paquete. Extenderlo con el rodillo formando un rectángulo y hacer 4 doblajes simples, dejando transcurrir unos 10 minutos entre vuelta y vuelta. Girar como el hojaldre.
Extenderlo en forma rectangular y cortar bandas de 12 cm. aproximadamente. Hacer triángulos y enroscarlos desde la base.
Dejar levar los croissants a temperatura ambiente, hasta que doblen el volumen, pintar con huevo batido. Meterlos a horno fuerte unos 25 minutos.
Sacarlos y regarlos con el almíbar. Dejarlos enfriar.