LAS ÚLTIMAS VACACIONES DE LUCAS
Mientras se desarrolla el juicio, sus allegados recuerdan momentos felices
Mientras en tribunales se debate lo que sucederá con Matías Vázquez, quien atropelló y mató a Lucas Caro, afuera afloran recuerdos de las últimas vacaciones del joven.
Apenas una semana antes de su muerte, el adolescente había regresado de un viaje que había iniciado con sus padres, su hermana Agustina y su hermano Santiago, con un par de días en el balneario El Cóndor, y siguió con cinco jornadas en Las Grutas, junto a sus abuelos y su prima Guadalupe.
“El 21 de febrero, regresamos. Nos divertimos un montón; él siempre estaba con sus ocurrencias”, dice el abuelo, José Salinas.
La abuela de Lucas, Rebeca Kedikian, se suma y apunta: “Para nosotros, salir con nietos adolescentes era una experiencia nueva, y la pasamos relindo”.
“Andábamos de acá para allá. Preparábamos la comida juntos, íbamos a la playa, salíamos a la noche…”, cuenta la mujer.
“Lucas siempre estaba jocoso; vivía fotografiándose… En Las Grutas, se le ocurrió cortarse el pelo”, añade.
Los abuelos hablan de esos recuerdos afuera de tribunales, mientras, dentro, Verónica y Luis, los padres de Lucas, siguen el juicio por la muerte de su hijo.
Justamente, hace unos días, el papá, en su casa, recordaba el inicio de esas vacaciones: “Fuimos a conocer la ruta 23… Un recuerdo para atesorar. Nos hicimos esa escapada al balneario El Condor y, la primera noche, con la puesta de luna, tuvimos una charla padre-hijo lindísima. Hablamos de la relación con su novia, de sus proyectos e ilusiones”.
“Lucas tenía algo especial, las personas se le pegaban. Esa vez, nos juntamos en la playa con gente que no conocíamos… Jugamos al tejo, fútbol tenis…”, había contado.
Por cuestiones laborales, Luis tenía que regresar a Bariloche, cosa que hizo junto al resto de la familia, pero Lucas se quedó con el padrino de su hermano mayor, quien luego lo acercó a Las Grutas, donde lo esperaban sus abuelos y su prima.
Apenas unos días después, en Bariloche, llegaría el final... en ese momento, inimaginable.