2021-07-30

FAVORECEN A LOS MATORRALES

El cambio climático y el fuego causan el retroceso de lengas y coihues

El cambio climático se produce en forma gradual, a veces con una presencia violenta, allí el hombre se percata de la gravedad que implican las diferentes modificaciones ambientales. “En ecología y en muchas otras ciencias hablamos de umbrales cuando existen en el funcionamiento de los ecosistemas un punto pasado el cual no puede regresar a su estado original”, indicó Juan Paritsis, docente de la Universidad del Comahue e investigador del Instituto de Biodiversidad en Medio Ambiente, especialista en ecología.

El profesional refirió que “si bien los cambios que vemos ocurren de manera gradual en un principio, como humanos lo vemos como que estamos tranquilos, pero va a llegar el momento donde a uno lo perturba, a un punto en el que vamos a preguntarnos qué hacer, entonces vamos a ver si se puede volver hacia atrás”.

A través del programa “Chocolate por la Noticia” que se emite por “El Cordillerano” radio (93.7) explicó al respecto que “de golpe se llega a ese punto, allí las modificaciones comienzan a ocurrir mas rápidamente ya de manera irreversible, debido al cambio climático y el uso de la tierra con deforestaciones masivas, estamos próximos a vivenciar esos cambios, son radicales, no solo aca también en muchos puntos del planeta”.

Asimismo sostuvo que “no estamos exentos de sufrir esos cambios, nosotros vemos que luego de un incendio en nuestros bosques de lengas, de coihues, sobre todo en lengas, con las condiciones actuales se hace complicada la regeneración en muchos sitios, en la zona del noroeste de Patagonia Argentina particularmente, quizás en Chile donde hay mas precipitación no se sufren los mimos problemas”.

Indicó que en la región “una vez que se queman los bosques de lengas, debido que se reproducen por semillas, si es un incendio de gran magnitud que ha matado a todos los individuos en una zona no pueden llegar las semillas fácilmente a ese lugar, aunque sea un incendio donde quede un remanente o parches de árboles que puedan generar semillas” y agregó que “las condiciones climáticas deben ser propicias para generar las capsulitas y que sean exitosas en su establecimiento, para que se establezcan sobre todo en los primeros años, donde son mas susceptibles a la sequía porque tienen raíces superficiales. Son plantitas chiquitas y encima están en un ambiente bastante hostil en cuanto a la evaporación de sus hojas porque están en un ambiente abierto, sin sombra, v bueno existen esas fallas en la regeneración y empieza a ser mas exitosas las especies de matorral, como el radal, los maitenes, las lauras y otras especies que pueden rebrotar de raíz, que no necesitan reproducirse por semillas”.

Todo indica que esos matorrales “pueden ocupar esos espacios, ya sea porque estaban en el soto bosque como arbustos o porque las aves las dispersan comiéndose los frutos y dispersando las semillas y la lenga no se dispersa de esa manera, la lenga se dispersa cayendo la semilla y con el viento llega como mucho a un par de cientos de metros del individuo madre”, refirió.

Por último el especialista contó que “esos matorrales se mantienen en una forma distinta a lo que es el bosque, en general estamos viendo que son mas inflamables, son mas fáciles de quemarse, son mas secos, si uno va caminando por un matorral, haciendo trekking, uno tiene mas calor, el sol pega mas fuerte, si se entra en un bosque de lenga uno siente un alivio, está mas fresco, para el fuego es algo inverso porque se siente mas cómodo en el matorral y tiene compuestos que los hacen mas inflamables, el fuego se prende mejor, alli se propaga mejor que con la lenga. Cuando se produce el fuego, luego vemos que el matorral va avanzando y el bosque va retrocediendo, este cambio es muy difícil de revertir”.

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