LA CONDENA DE ONCE AÑOS DE PRISIÓN QUEDÓ FIRME
La Corte Suprema desestimó el planteo de un sujeto condenado por tentativa de femicidio
El máximo tribunal de justicia de la Nación concluyó que la defensa no respondió la intimación que le hizo llegar a través de su secretario y por ende tomó como no presentado el recurso de queja con el que pretendía torcer la condena de once años de prisión que le impusieron en Bariloche en 2019.
Carlos San Martín fue condenado por dos hechos encuadrados en las figuras de daño, amenaza, tentativa de femicidio y portación de arma de fuego. En el caso fue revelador el testimonio de la víctima, su expareja, que se salvó de la muerte por escasos centímetros.
La condena había sido firmada por un tribunal integrado por los jueces Romina Martini, Marcelo Chironi y Sergio Pichetto y luego fue ratificado en diversas instancias dentro del ámbito de la Justicia rionegrina, hasta que la defensa llevó el caso ante la Corte, en un último intento por revocar el fallo.
En el caso se había evaluado especialmente la gravedad de la acción emprendida por el imputado, llevada a cabo en horas de la noche, de modo subrepticio, y mediante la utilización de un arma de guerra que potenció altamente su capacidad de agresión. También se consideró como agravante “el contexto de violencia de género en escalada en el que tuvieron lugar los hechos. No hemos juzgado un hecho coyuntural sino una reiteración de hechos, un crimen sistemático, que se inició con violencia verbal, psicológica, luego física -daño en todas las ventanas de la vivienda- hasta la dirigida directamente hacia la víctima”, dijeron los jueces.
Los hechos investigados ocurrieron el 24 de enero de 2019 y entre las últimas horas del 14 de abril y las primeras del 15 de abril del mismo año. La pareja estaba rota después de cinco años de unión y un hijo en común. La víctima había tomado la decisión de separarse y la situación no era aceptada por San Martín.
En el primer caso, se presentó en el domicilio que anteriormente había compartido con su pareja y tras forzar un postigo, accedió a la ventana, para romperla con un golpe de puño y comenzó a insultar y amenazar a la mujer y un hombre que la acompañaba.
El segundo hecho ocurrió cuando en primera instancia se comunicó telefónicamente con la mujer para amenazarla al decirle “te voy a volar la cabeza”, para horas después presentarse en el domicilio y efectuar un disparo desde afuera, que por pocos centímetros no dio en la cabeza de la víctima.
*Si vos o alguna mujer que conocés sufre violencia de género comunicate al 144, es una línea telefónica nacional gratuita que brinda contención, información y asesoramiento.