EL TÍO DEL KAYAKISTA DESAPARECIDO YA SE IMAGINA EL SENDERO BORDEANDO EL MORENO
“Tengo la seguridad de que se va a concretar”
Andrés Quinteros desapareció en el lago Moreno el 9 de diciembre de 2020.
Tenía treinta y cuatro años.
El kayak en el que iba (donde también estaba Marcelo Vera, quien salió del agua con principio de hipotermia) se dio vuelta y no se supo nada más de él.
Hubo varias búsquedas, tanto por agua como por tierra.
Justamente, al recorrer infructuosamente a pie las costas del Moreno, los familiares del joven se percataron de que, de haber logrado ganarle a la correntada y el frío del agua, difícilmente Andrés hubiera podido restablecerse en la orilla, ya que la geografía natural (muchas veces intervenida de mala manera por la mano del hombre, con alambres de particulares que iban mucho más allá de lo permitido) dificultaba que una persona en buen estado transitara por el sitio, así que mucho menos podría hacerlo alguien que viniera de haber atravesado una situación traumática y agotadora a nivel físico.
Fue entonces que Leonardo Nicolás, tío del muchacho desaparecido, se prometió a sí mismo concretar, en ese sector, un camino en condiciones.
Luego, la idea creció hasta aspirar a un sendero educativo ambiental.
Hace unos días, los ediles barilochenses le dieron fuerza de ordenanza a aquel plan que nació desde el dolor.
Leonardo agradece a la concejala Julieta Wallace, porque en un primer momento lo recibió y transformó en un proyecto formal lo que él le comentó.
Y extiende su gratitud al resto del cuerpo legislativo local: “Todos los ediles se comprometieron con esto”, destaca.
“En ningún momento sentí que alguien no quisiera que se concretara. Por el contario, aprecié que cada uno deseaba poner su granito de arena, y siempre se trató de algo constructivo, nunca obstaculizaron el proyecto porque lo haya presentado un partido distinto al propio”, indica.
Leonardo opina que, a partir de esta iniciativa, “empieza a haber un Bariloche distinto”, y amplía: “Vivimos en un entorno donde tiene que existir una educación ambiental distinta, orientada no solo a nivel de flora y fauna, sino también a lo peligroso que puede ser visitar ciertos lugares, y por qué tenemos que tener cuidado, tanto en lo referente a las personas (a nivel físico) como al daño que se pueda causar en el ecosistema”.
“Comienza a apreciarse una ciudad distinta, precisamente en relación a ese tipo de educación: una localidad que se preocupa, y no una cerrada, donde los únicos senderos sean de tipo turístico”, continúa.
“El camino que proyectamos podrá ser visitado por cualquier persona. Existe transporte público para poder llegar, y todos tendrán la posibilidad de ver un paisaje diferente: quien quiera recorrerlo pescando, lo podrá hacer; quien quiera usarlo recreativamente, también”, apunta.
Asimismo, aclara que “el impacto ambiental será muy bajo”.
“No se transitará por lugares que no corresponda, solo se pasará por sitios donde los profesionales digan que se lo puede hacer; por eso habrá una comisión de trabajo con gente que realmente sabe sobre el tema”, puntualiza.
Cuando se le consulta si no teme que esto quede en el papel y no se plasme en la realidad, Leonardo es categórico: “Tengo la seguridad de que se va a concretar”.
“En un momento, el intendente Gustavo Gennuso se comprometió ante mí a que iba a hacerlo, porque le interesaba muchísimo este tipo de proyectos”, apunta, y desarrolla: “Luego, en el Concejo, a través de sus concejales, hizo saber que estaba el apoyo del Ejecutivo”.
En cuanto a los tiempos de desarrollo del sendero, expone: “Aprendí a no apurar nada: que se ejecute cuando se tenga que hacer, que se termine cuando se deba. Lo importante es que se trabaje bien”.
A su vez, destaca que todo comenzó con una propuesta de “personas comunes”: “Existen herramientas para poder concretar este tipo de cosas, solo hay que buscarlas. Que cada determinado tiempo pongamos nuestro voto de confianza en un político no quiere decir que nos sentemos en nuestra casa a esperar que las cosas nos lleguen solas. Necesitamos un compromiso ciudadano, para que este tipo de cuestiones se desarrollen”.
“El sendero fue proyectado por gente normal y corriente, seguido por los políticos, y seguramente va a ser concretado por el Estado”, sintetiza.
En cuanto a la búsqueda de Andrés, dice que, más allá del parate obligado por cuestiones relacionadas con lo climático y ciertas adaptaciones que deben realizarse en la cámara subacuática de un par de muchachos que están colaborando con la familia, confía justamente en esos jóvenes que se prestaron a ayudar desinteresadamente.
“Ojalá que el cuerpo de mi sobrino se pueda encontrar; más que nada, para darle al tema un cierre a nivel familiar”, concluye.