Cómo es el proceso de producción de la miel
Según señaló Guillermo Huerta en “Mano y contramano” por El Cordillerano Radio (93.7), “la idea es tratar de que la miel llegue al consumidor tan pura como la hizo la abeja”.
En la entrevista radial, explicó el proceso desde que la abeja recolecta el néctar de las flores, de las que señaló: “Tenemos una diversidad muy interesante, con la gran ventaja, a diferencia de otros lugares del país, de que no hay fuentes de contaminación, como representan la aplicación de agroquímicos, o la presencia de industrias que sean contaminantes”.
“La abeja, una vez que recogió ese néctar, lo va madurando hasta que alcanza el porcentaje de humedad adecuado. El néctar entra con 80 por ciento de humedad, y la miel no tiene que tener más del 18, si tiene más, fermenta”, explicó. “Una vez que alcanzó ese grado de humedad, la abeja lo tapa con cera y forma lo que se llama el opérculo. Es la tapita de la celda donde está la miel”.
“Cuando llega el momento de la cosecha, el apicultor saca esos cuadros para cosechar -que tienen que estar ‘operculados’, o tapados con cera, más del 50 por ciento de la superficie-, lo lleva a la sala y en el área que llamamos 'sucia' se procede a un 'desabejado', con aire a presión”.
Luego “entra a la parte 'limpia’ de la sala. Una vez que entra, cada cuadro va pasando por un sistema de ‘desoperculado’”, continuó. “Una vez que está sin esas tapitas, va al centrifugador, que es como un gran lavarropas centrífugo en el que los cuadros van colocados de manera vertical y, cuando uno lo enciende, la miel va saliendo por esta fuerza centrífuga”.
“Esa miel una vez que sale de la centrifugadora, va pasando por un filtro, una malla fina o colador, que retiene los pedacitos de cera que pueden haber quedado. Una vez que esa miel está filtrada, se deja aproximadamente siete días, en que hay un proceso que se llama ‘de maduración’”, explicó. “Luego la miel está lista para llegar al consumidor”.
Con respecto a la continuidad del proceso, señaló: “Lo ideal y si uno maneja bien las colmenas, es que en cada temporada de primavera verano se repite el proceso”. Y destacó que desde mediados de julio la reina ya está trabajando.
El experto explicó también que el clima es un factor importante en la cantidad de miel que se puede cosechar; por ejemplo, “el año pasado fue un año muy seco y la producción de miel fue pobre, hubo poca miel, en comparación a otros años”.