Lugares imperdibles de Bariloche: el cerro Tronador
Su altura de 3554 metros sobre el nivel del mar y se destaca entre los macizos montañosos del parque nacional Nahuel Huapi. Si estás visitando Bariloche tenés que tenerlo entre los principales atractivos para conocer.
Se recomienda partir desde la ciudad de Bariloche a las 8 de la mañana, ya que hay horario de ascenso y descenso obligatorios. La restricción de circulación es desde la bifurcación hasta Pampa Linda, por lo que desde ese punto hasta la base del cerro se puede circular libremente. Para emprender el regreso, es necesario permanecer en la zona hasta las 16 hs, momento en el cual el camino se habilita para el descenso.
El cerro le debe su nombre al ruido que se produce por los desprendimientos de hielo de los glaciares que, al impactar con el suelo, se asemejan a un trueno. En total tiene unos siete glaciares, pero lamentablemente, debido al calentamiento global, están retrocediendo.
Para llegar a la base del cerro Tronador, es necesario transitar unos 40 kilómetros por la Ruta 40 hacia el sur costeando los lagos Gutiérrez y Mascardi para luego adentrarse en un camino de ripio y de montaña por unos 40 kilómetros.
Al llegar al río Manso (un río que nace en la cima del Tronador y que va cambiando de color a lo largo de su recorrido), podés detenerte en el puente Los Rápidos para observar a las truchas nadando apresuradas en el agua cristalina.
La ruta continúa a través de un sinuoso camino, ascendiendo hasta alcanzar el punto de máxima altura de todo el recorrido. Desde allí se observa el valle del río Manso superior en casi toda su extensión, con su curso serpenteante y de aguas color verdoso.
Siguiendo hasta Pampa Linda, encontrarás un lugar donde hay servicios de alojamiento y gastronomía. Desde aquí se emprende camino hasta la base del cerro, donde se encuentra una confitería y desde allí se pueden observar otros glaciares del Tronador.
El ascenso continúa hasta llegar al último mirador del recorrido, el Ventisquero Negro, un glaciar que desciende desde el Tronador y que se destaca por su color oscuro. De regreso se puede tomar el desvío del camino que llega a la cascada Los Alerces para contemplar esta caída de agua de 30 metros de altura.