Investigación
Las personas veganas son menos propensas a tener un cuadro de COVID-19 severo
Desde que empezó la pandemia de coronavirus, se hicieron diversas investigaciones para descubrir cómo evitar el aumento de casos.
En ese camino, se realizó un estudio entre trabajadores de la salud de primera línea en seis países.
La conclusión muestra una asociación entre las dietas basadas en vegetales y la reducción del riesgo de desarrollar COVID-19 moderado o grave.
El estudio publicado en la revista BMJ Nutrition Prevention &Health afirma que las dietas basadas en plantas o en pescados pueden ayudar a reducir la gravedad de la infección por coronavirus.
En el estudio, participaron más de 2.800 profesionales de la salud en Francia, Alemania, España, Italia, el Reino Unido y EE. UU. que formaban parte de la red Survey Healthcare Globus.
Gunter Kuhnle, profesor de nutrición y ciencias de la alimentación de la Universidad de Reading, de Inglaterra, señaló: “Desde el comienzo de la pandemia, se especuló mucho sobre el impacto de la dieta en el riesgo de la enfermedad.
Este estudio intenta responder a esta cuestión, pero hay que tener en cuenta una serie de limitaciones: El estudio se basó por completo en la autoinformación, y muchos datos han demostrado que la ingesta dietética autoinformada no es fiable”.
El trabajo consistió en una encuesta en línea realizada entre julio y septiembre de 2020, que cotejó la frecuencia alimentaria de los encuestados con 47 artículos diferentes y la gravedad de las infecciones que habían experimentado.
También recopiló datos sobre los antecedentes personales de los participantes: la historia clínica, el uso de medicamentos, el estilo de vida y los niveles de actividad física.
Entre los que tenían COVID-19, 138 reportaron síntomas de moderados a graves y 430 tenían una enfermedad leve o muy leve. Los participantes con una dieta basada en plantas tenían un 73% menos de probabilidades de informar una enfermedad de moderada a grave.
Los pescatarianos tenían un 59% menos de probabilidades que las personas que siguieron otras dietas. Estos patrones dietéticos pueden ser considerados para la protección contra el COVID-19 grave, consideran los autores del trabajo.