EL PROFESIONAL RUBÉN RITONDALE
Ante un proyecto de construcción: “Nosotros tenemos que sacarle lustre a esa idea”
Día del Arquitecto, la fecha fue adoptada en 1985 por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) y recuerda su primera asamblea fundacional, en el año 1949. Luego también la conmemoración fue ratificada por la (FADEA) Federación Argentina de Entidades de Arquitectos. Rubén Ritondale ejerce la profesión en Bariloche hace 37 años, es rosarino, y se recibió en su ciudad natal. “Lo lindo es resolver con lo que uno sabe aspectos de la vida”, indicó.
El profesional abrió "el fuego" al contar sobre la arquitectura que “es algo que debe venir incorporado y uno se va contagiado más a medida que va transcurriendo la vida. Tengo la certeza plena de que no me equivoqué, son muy feliz, muy atento y me encanta la profesión, no me veo haciendo otra cosa”.
A través del programa “El Expreso Periodístico” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) mencionó que “estudié en Rosario, soy rosarino, pero ya barilochense, hace 37 años que vivo acá y con toda mi familia, con hijos, a mi mujer la conocí acá, todo lo desarrollé en esta ciudad, mi profesión también” y agregó que “cuando llegué a Bariloche ya hacía 4 años que estaba recibido, arribé en 1984. Hubo de todo, pasaron muchas épocas distintas, muchos acontecimientos, buenos, más o menos y malos. En seguida por amigos empecé a trabajar como arquitecto, me contactaron con Remy Lemens y trabajé con él en mi primer año”.
En su relato dijo que “después seguí solo, la demanda empezó a crecer un poco y me fui asociando con distintos colegas, tengo un gran amigo que es el arquitecto Alfredito “Soplete” Mulet, él fue mi compañero primario, no me puedo olvidar de la arquitecta Graciela Fanti, fueron varios los que me apuntalaron en un principio, que trabajamos en sociedad, nos fuimos acomodando a medida que aparecía el trabajo”.
Consulado sobre qué es lo lindo de ser arquitecto, refirió que “lo lindo es resolver con lo que uno sabe aspectos de la vida, uno conoce gente que viene con un proyecto de vida y uno le tiene que poner ladrillos, techos, materiales, color, todo lo que lleva la arquitectura para que esa vida se pueda desarrollar armónicamente y siempre ajustado al presupuesto que se pueda gastar. En realidad nunca tuve un cliente que le haya alcanzado la plata, salvo en departamentos, donde allí se hace más estándar el tema”.
Ya dentro del esquema personal a futuro sobre un determinado proyecto para una familia o pareja señaló que “como estrategia comercial a la primera que le presto atención es a la mujer y la mujer viene con la cocina de punta, ya sabe dónde va a poner sus cosas, el placard, cómo van a ser sus espejos. El hombre es más calmado, el hombre tiene que poner la plata, hablo de una generalidad, porque no quiero herir ningún tipo de susceptibilidad, pero a la primera que le presto atención es a la mujer, me marca mucho la temperatura del proyecto”.
Aseveró dentro de su profesión que “al principio fue duro, cuando empieza un proyecto se tiene que pensar en cómo es la sustentabilidad, cómo es la estructura, eso para mí fue un cambio terrible, porque en Rosario no hay complementos como hay acá en cuanto a construcción antisísmica, y la verdad es que me tuve que poner a estudiar, por suerte tuve muy buenos maestros, como Ricardo Alder”.
Sin embargo “cada uno tiene su librito, hay cosas que son sí o sí como manda el ingeniero o como decide el arquitecto, pero las modalidades de trabajo tienen que ser mancomunadas, tienen que ser consolidadas entre las partes. Hay contratistas que merecen el mayor de los respetos, por lo que hicieron, entonces uno también se apoya en consejos prácticos. Los problemas pueden tener más de una solución y uno tiene que estar atento”.
Hoy el rumbo de la construcción ha variado, en muchos casos, con las estructuras en seco: “Son nuevas tecnologías, uno tiene que aggionarse permanentemente, nosotros en el estudio tenemos el concepto de tomar lo que sirve, lo que reemplaza pero para mejor, sino nos quedamos con el cuentito nuestro que sabemos que es eficiente, pero tenemos que contemplar todo lo nuevo, todo lo que va apareciendo. Yo no soy de hablar de modas, soy más de hablar de lenguajes arquitectónicos que van cambiando, los colores, antes no había tanto atrevimiento, mezclas de tonos, de materiales, como hay ahora, entonces uno tiene que mantener cierta armonía porque si no se corre el peligro de no hacer las cosas bien”.
Sobre sus trabajos y obras reseñó Ritondale que “lo primero que quiero decir en ese tema es que siempre hay un trabajo en equipo, yo no trabajo solo, tengo mi socio, mi mano derecha, mano izquierda y cabeza, el arquitecto Augusto Sarchione, hace muchos años que trabajamos juntos, con la colaboración innegable de la arquitecta Ana Cid que también es parte del equipo, entonces hay obras emblemáticas que a nosotros nos dan orgullo. Las canchitas de fútbol de la familia Elvira (Las Terrazas) una obra que es emblemática porque significó un salto para nosotros. Haber participado en la gestión y dirección de obra de la Cervecería Patagonia, una obra importantísima sobre un proyecto de un estudio de Mendoza. Edificios que hemos realizado que nos han publicado en revistas, como el Ollahua, que está en la costanera al lado del río Ñireco, es una obra grande donde hicimos la gestión y dirección de obra y la verdad también fue un orgullo que participemos de ese proyecto”.
Además el arquitecto mencionó que “tuvimos participación en la cervecería Berlina, la cervecería Blest en todo su desarrollo, en la del kilómetro 8. Hemos realizado reformas en hoteles de una cadena estudiantil muy grande, en mantenimiento, en aggiornamiento, allí sí podemos hablar de modernización porque están dirigidas al turismo estudiantil. Además hemos tenido participación en el legendario Feet Up”.
Por último, Rubén Ritondale reflexionó que “el desafío es así como sale, lo que venga, nosotros tenemos que interpretar siempre el proyecto del dueño, del iniciador, el que tiene el holograma en la cabeza y no lo sabe desarrollar, nosotros tenemos que sacarle lustre a esa idea, ese es el desafío, siempre le vamos a poner lo mejor que tenemos nosotros”.