HABLÓ LA SECRETARIA GENERAL DE SENAF
Roxana Méndez: "Me cuesta entender la denuncia de los trabajadores, tenemos que sostener a los jóvenes no expulsarlos"
Trabajadores del CAINA varones de Bariloche impulsan un reclamo público donde denuncian situaciones de violencia dentro de la institución y exigen un abordaje articulado con salud para determinadas situaciones que surgen en el hogar.
La secretaria general de SENAF, Roxana Méndez, en diálogo con "Chocolate por la noticia" (El Cordillerano Radio, FM 93.7) respondió los ejes expuestos en el reclamo de los trabajadores.
“Por empezar no está la voz de la directora, ni la coordinadora del CAINA, es un recorte de alguien que está recorriendo todos los medios. Como SENAF llevamos tres años como Secretaría de Estado y una de las líneas de trabajo ha sido justamente la profesionalización de los trabajadores y contamos con profesionales que realizan intervenciones que detienen situaciones de vulneración, que respetan y escuchan a las infancias”, explicó.
“También contamos con trabajadores que necesitan acompañamiento porque pareciera que no se preocupan por los adolescentes. Intervenimos en situaciones graves con todas sus formas de maltrato entonces ¿Qué esperamos de los niños y adolescentes? ¿Comportamiento ideal? La función del operador tiene que ser la de un sostén en la vida de los niños, pertenecer a un hogar o estar un tiempo en un hogar requiere que todos trabajemos para sostener el padecimiento traumático que vivió el niño”, enfatizó.
Relacionado estrictamente a la denuncia de los trabajadores, la funcionaria manifestó: “Me cuesta hablar y entender el pedido o la demanda, estamos hablando de niños y adolescentes que tenemos que sostener y no expulsarlos. Requieren de nuestra intervención”.
Respecto a la dinámica de intervención y posterior ingreso a un Centro de Asistencia Integral para Niños y Adolescentes (CAINA) la funcionaria precisó: “Ingresan al hogar como una medida excepcional, cuando no tienen referentes familiares que puedan quererlos, amarlos, cuidarlos, sostenerlos, entenderlos. A veces el tiempo se prolonga, porque no hay recurso familiar, porque no hay familias para la adopción o los adolescentes deciden no ser adoptados”.
“Existe un equipo técnico, una coordinadora, una directora. Los que denuncian jamás se acercaron a hablar con el equipo. La directora me comunicó que este grupo jamás se acercó a hablar con ella. Jamás me negué a una reunión con los operadores. Siempre hay cuestiones para revisar, las situaciones son abordadas por psicólogos y psiquiatras y si es necesario incorporamos a acompañantes terapéuticos. Nuestro trabajo es generar espacio de cariño, cuidado y sostén”, remarcó.
Por último, volvió a señalar las necesidades y características de los jóvenes y niños que se encuentran bajo la tutela del Estado: “El niño actúa según lo que se espera de él, si yo espero que un niño, niña o adolescente sea violento lo va ser. Si espero que va a poder salir adelante y lo acompaño, va poder hacerlo. Si los operadores no se sienten capacitados que se dediquen a otra cosa”.