LA FISCALÍA HABÍA PEDIDO EL DOBLE DE CONDENA
Bajas penas para Fabio, Christian y Lucas Bonnefoi
La fiscal Silvia Paolini había pedido el doble de la pena que finalmente le impusieron los jueces Bernardo Campana, Gregor Joos y Marcos Burgos, a Fabio, Christian y Lucas Bonnefoi, quienes ya habían sido declarados culpables por una serie de delitos que ocurrieron cuando portando armas atacaron una vivienda, a los ocupantes y a la policía que arribó al lugar del hecho. Los tres tienen condenas previas, pero solamente Fabio seguirá con prisión domiciliaria.
Lucas estaba en libertad antes del juicio y a pesar de la condena seguirá en esa condición porque el fallo no está firme y seguramente será apelado por la defensa. Registra una condena previa de un año y seis meses de prisión. La fiscal Paolini había pedido una condena de cuatro años, pero le dieron dos. La escala penal de los hechos que le imputaron iba de seis meses a seis años de prisión.
Christian ya tenía una condena de seis meses de prisión y a pesar de resultar nuevamente condenado, habrá que esperar que la sentencia quede firme para que comience a ejecutar la condena. Llegó al juicio con prisión preventiva domiciliaria, quedó en libertad.
Fabio llegó al juicio con prisión preventiva, pese a que había estado en el Penal, se escapó, estuvo prófugo varios meses y volvieron a atraparlo, ahora volvió a su casa, con el uso de un dispositivo electrónico de control, al que ya violó sistemáticamente con anterioridad.
Para Christian y Fabio la escala penal aplicable iba de un año a ocho años y cuatro meses de prisión. La fiscalía había pedido cinco y siete años, pero los jueces le dieron la mitad: dos años y seis meses a Christian y tres años y seis meses a Fabio.
Los jueces evitaron así una posible impugnación fiscal, ya que solo son impugnables los fallos que aplican menos de la mitad de la pena requerida por la fiscalía. Tampoco decretaron la reincidencia de Fabio, que había requerido Paolini. Un fallo que despertó muchas reacciones en la interna judicial.
Fabio y Christian habían sido declarados culpables de amenazas agravadas por el uso de arma, daño, lesiones leves y violación de domicilio en grado de tentativa. Kevin, fue condenado por atentado a la autoridad agravado, daño agravado y lesiones leves agravadas. Todo por ser un ataque ante bienes policiales y uniformados. El único delito que englobó a los tres hermanos, fue el de violación a las medidas sanitarias para evitar la propagación de la pandemia.
Los hechos investigados ocurrieron una noche de junio del año pasado, cuando los tres declarados responsables del hecho se presentaron a bordo de un automóvil Chevrolet Onix en el domicilio de Patricio Asenjo Tobar, cerca de la intersección de las calles Beschtedt y Mange de esta ciudad.
Allí realizaron diversas acciones violentas y hostiles destinadas a lograr ingresar a la vivienda. Introdujeron sus brazos por una ventana, forzaron y golpearon la puerta y finalmente lograron ingresar y golpearon a Asenjo Tobar, a quien lesionaron.
Después, ante la presencia policial, se escaparon hacia una vivienda cercana, descendieron del automóvil y junto a otras personas aún no identificadas, comenzaron a arrojar elementos contundentes a los empleados policiales y los móviles en que se desplazaban, resistiendo la detención.
Como saldo de los episodios, los acusados provocaron lesiones en los empleados policiales: Roxana Tamara Navarro Delgado -diversos traumatismos con pérdida de conciencia-, Cristian Gonzalo Peña -hematomas- y Mirta Patricia Huenuan -hematomas y excoriaciones. Además, dañaron el parabrisas y un vidrio lateral del móvil policial.
Durante el desarrollo del juicio se hizo evidente el accionar de los involucrados para con algunos testigos. Una mujer, bajo juramento de decir verdad, contó que le habían pagado treinta mil pesos para cambiar su testimonio.