TEMA VERTEDERO: PABLO CHAMATRÓPULOS
“Es inconveniente que se consolide una estrategia de supervivencia que es indigna, medieval y muy riesgosa sanitariamente”
“Como toda persona de bien, ver reflejada esa realidad me da una gran tristeza”, sostuvo el concejal Pablo Chamatrópulos, de Podemos Bariloche, al referirse al escenario expuesto recientemente por El Cordillerano, acerca de las personas que van al Vertedero Municipal para encontrar algo para comer.
Lee también: “Nosotros somos lo peor de Bariloche, lo último, lo más bajo”
En ese sentido, habló de “la frustración colectiva que implica esa tragedia social”, pero destacó que tratar el tema le genera “mucha energía para cambiar dicha situación, lo que es absolutamente posible”.
“Hay muchas medidas concretas para resolver la cuestión, tanto en el aspecto social como en el desmanejo del vertedero”, afirmó.
“Es inconveniente para todos que se consolide una estrategia de supervivencia que es indigna, medieval y muy riesgosa sanitariamente”, aseveró.
De esa forma, apuntó a dos aspectos centrales en los que hay que pensar para que se produzcan cambios.
Por un lado, “el desarrollo económico para generar empleo”; por el otro, “la responsable disposición final de residuos urbanos, lo que evitaría estos hechos”.
“El vertedero, en la actualidad, es ‘todo lo que está mal’, y hay que cambiarlo”, consideró.
Cuando se le consultó si creía que verdaderamente había una vuelta atrás ante una situación tan extrema, expuso que, en realidad, el concepto (de “vuelta atrás”) no le agradaba, ya que “el pasado, en este y otros temas, no fue mejor”, pero consideró que “siempre hay una solución”.
“La sociedad somos todos, y debemos estar integrados. No tiene que haber ciudadanos de primera, segunda, y tercera”, planteó.
“Buena parte de los problemas de Bariloche tiene su base en una falta de desarrollo económico que sumerge a muchos vecinos en la pobreza; y a la ciudad, en la falta de estructura urbana”, apreció.
Así, habló de “una localidad que no brinda oportunidad, y que solo le sirve a los que están al refugio de algún privilegio económico o del propio Estado, que se retroalimenta con su propia lógica”.
“Para crecer hay que usar el potencial que tenemos, que es mucho, facilitar la llegada de inversiones y lograr que el Estado fomente a los emprendedores, comerciantes y profesionales”, resaltó.
“Se necesita dar vuelta el actual rumbo de las cosas, y poner a la ciudad en marcha”, concluyó.