INDICÓ FERNANDO ARBAT SUBSECRETARIO DE RECURSOS FORESTALES
El flagelo de la tala ilegal, entre la necesidad social y la depredación
Tala irregular, depredación contra el patrimonio natural; para cuidar el recurso trabaja el personal del Servicio Forestal Andino (SFA). La zona más castigada es el cerro Otto, allí permanentemente se diezma el recurso.
Fernando Arbat, subsecretario de Recursos Naturales de Río Negro explicó que “lamentablemente tenemos una situación que afecta el tema de lo social, pasó el año pasado con el tema de la pandemia que se declaró en marzo, hubo mucha gente que hasta la llegada del invierno hizo que se debiera realizar muchísimo trabajo de campo y como pago de esas labores la gente recibía leña, residuo forestal, tenían vales, como para que esa necesidad esté cubierta y se pueda pasar el invierno”. La tala ilegal recibe multas de $200.000 a más de $500.000 y el secuestro de elementos de corte. La tarea de solo dos inspectores es intensa.
El funcionario relató que “cuando se decretó la emergencia en marzo, mucha gente se quedó sin leña y se activó como un circuito ilegal, había muchísimas personas que estaban en sus casas y no podía salir, la necesidad existió. Hubo que reestructurar todo el Estado para redestinar todos los camiones a Salud, la gente de seguridad estaba destinada a los controles que demandó la pandemia, esto fue como que se descuidaron ciertos sectores y la gente empezó a sacar leña, primero por una necesidad propia y de la familia y muchos vieron ahí una veta comercial, porque también el trabajo por más que sea informal se vio cerrado por el tema de la pandemia”.
A través del programa “El Expreso Periodístico” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) agregó que “entonces al vender un metro de leña todos tenían una forma de llevar un peso a la casa para alimentarse. Por más que la tala era ilegal esta gente la utilizaba como una salida de emergencia. Igual hicimos los controles, hicimos que la gente pudiera limpiar un par de campos para que pudieran sacar leña, conversamos con la gente de Parques, en toda la cuestión de leña del año pasado nosotros no cobramos los aforos para que las personas, con otro precio, pudiera al menos tener una regulación dentro de la Subsecretaría”.
Asimismo indicó que “tuvimos campañas solidarias de varios campos, y este año también se está haciendo lo mismo, con un grupo de gente de Bariloche todos con sus camionetas predispuestos a sacar leña que esta tirada y eso le podría servir a muchas familias. Este año nos encontramos con la misma situación, pero también con estas talas ilegales, que son informales y que muchos la tomaron como una salida laboral”.
Para Arbat es justo reconocer que “hay gente que denuncia, tenemos controles en el Otto, cerramos los caminos, también participa el INTA, la Universidad de Río Negro, Bosques, hacemos restauraciones pero si esas restauraciones no son cuidadas y después pasan con unas camionetas y te rompen todo, creyendo que es un pastito y es un árbol que está plantado o entran a caballo, entran con carros y por todo eso muchas veces las restauraciones no funcionan. Además es mucho lo que nos extraen de nativas verdes y eso es una gran preocupación”.
El funcionario consideró que “nosotros no queremos que la gente pase necesidades, sabemos el contexto que estamos atravesando, ponemos todo a disposición, sabemos que hay gente que tiene la necesidad social de sacar leña y hoy, por ejemplo, uno puede ir a Cuesta del Ternero y ofrecerse como mano de obra para sacar leña a cambio de un metro de esa leña. Hoy un metro de leña vale entre $1.500 a $3.000, entonces puede llegar a ser una salida laboral e incluso regulado por la Subsecretaría”.
Sostuvo que “nosotros no avalamos la tala ilegal, tenemos los controles, decomisamos las motosierras, hacemos las actas correspondientes a aquellas personas que vemos que son reiterativos, a esos no se les devuelve la motosierra, quedan con un antecedente en rojo en el sistema forestal para sacar cualquier permiso, porque eso perjudica a todas las personas en Bosques. Entonces deben pagar multas que a veces van desde los $200.000 hasta arriba de los $500.000 y si esa multa no se paga se judicializa, pero hoy tenemos una falencia de personal, necesitamos 8 o 9 inspectores más en el área forestal para que estén en forma permanente llevando a cabo los controles”.
Reconoció el subsecretario que “la situación es compleja, tratamos de entender, pero somos rigurosos con los reincidentes y en quienes tomaron esto como si fuera una actividad legal para el sustento, sin permisos de extracción de madera nativa y verde en zonas donde las tenemos cuidadas por todos los ciudadanos. Tenemos que resguardar este patrimonio que es el futuro, tanto para el turismo, como para las personas y esto sucede en toda la zona Andina”.
Indicó: "Sabemos que hay lugares que son muy complicados, entonces cuando acudimos tratamos de hacerlo con personal policial, principalmente donde sabemos que están haciendo una tala importante, no solo para vender leña, sino donde se extrae madera para los aserraderos. Quien recibe madera del circuito ilegal sabe a las consecuencias que se expone, pero también existe la tala que va a los aserradores”.
Al respecto mencionó que “muchas veces la gente que está sacando en el Otto están con un estado de alcoholismo avanzado, muy jugados, atacan a los inspectores, lo sabemos y se cuidan, por eso tratan de ir acompañados o los 2 inspectores juntos".
Por último Fernando Arbat anunció que “próximamente vamos a incorporar el 103 del SPLIF, lo vamos a anunciar con una campaña de difusión, estamos equipando a los inspectores con todas las radiofrecuencia de la zona, además mucha gente conoce el teléfono del SFA o también saben los teléfonos del inspector Alfredo Allen. Alfredo se nos va a jubilar dentro de poco, nos va a dejar un legado muy importante, es una persona muy apreciada, él cosecha amores y odios, el trabajo que hace muchas veces tiene más sin sabores que reconocimiento. Así que el reconocimiento que le hacen todos los medios cada tanto es un mimo”.