LUIS CARO, A LA ESPERA DEL JUICIO A LA PERSONA QUE ATROPELLÓ Y MATÓ A SU HIJO
"La justicia se toma todo el tiempo del mundo"
“La justicia se toma todo el tiempo del mundo cuando, en realidad, las cosas están muy claras”, señala Luis Caro, padre de Lucas, el joven de diecisiete años que falleció durante los primeros minutos del 28 de febrero, cuando fue atropellado por Matías Vázquez, quien conducía con alcohol en sangre por la avenida Bustillo.
Luis y su familia, así como Claudia Blasi y su hija -novia de Lucas-, Aymará (ambas estaban con el muchacho la madrugada fatídica), se encuentran a la espera de que se defina la fecha del juicio.
Por estos días, para ellos, todo se presenta como un ramillete de dudas.
En ese sentido, el papá de Lucas habla de una intención de “querer tapar lo que no se puede ocultar”.
En referencia a Vázquez y su posición actual, señala: “Esa persona que no tuvo la decencia de socorrer a mi hijo cuenta con ayuda de gente poderosa, con amigos sin conciencia ni humanidad, y un abogado sin escrúpulos que, con tal de salvarlo, pretende hundirnos más, con palabras irónicas e hirientes”.
Incluso sostiene que, por momentos, sospecha que Vázquez “tiene más apoyo del que se puede pensar”.
Así, menciona a “amigos municipales, como Marcos Barberis (jefe de Gabinete), Juan José Arenas (subsecretario de Espacios Públicos) y muchos más”.
En ese sentido, especifica que el encuentro en el camping Circe, del que venía Vázquez cuando salió del camino con su vehículo y atropelló a Lucas, era una fiesta municipal.
Luis afirma que está “angustiado por la espera interminable”.
“Necesito saber qué va a pasar y los jueces siguen jugando”, sostiene.
El hombre cuenta que jamás había pensado que la vida de su hijo, “tenía un punto de caducidad”.
“El sufrimiento es tan agotador que a veces te tumba, pero hay que luchar y seguir como sea, para poder tener un objetivo claro y correcto, más allá de que el dolor quema el alma, y la existencia se para como un reloj que calló”, reflexiona.
“Me matan las noches de insomnio, la tristeza de madrugada, las lágrimas matinales…”, suspira.
“Solo quisiera volver a esa mañana, a ese momento a solas, escuchando música juntos”, apunta, en referencia a cuando alcanzó a Lucas hasta la casa de su novia, el 27 de febrero, momento que se transformó en la última vez que lo vio.
“Gordo, cuídate, a la noche hablamos”, recuerda que le dijo su hijo, al bajar del auto.
“Daría mi vida por volver a abrazarlo y acariciarlo”, suelta.
Luis considera que en la acción de la justicia hubo “incoherencias desde un principio”. Aún le cuesta “masticar” la prisión domiciliaria de Vázquez, mientras espera que llegue la hora del juicio y reclama acción de la fiscalía.
Como siempre, agradece a la población barilochense por el apoyo que siente que le brinda, y recuerda las marchas que se hicieron, donde cientos de personas acompañaron el dolor de la familia.
Justamente, pide que ese apoyo ciudadano se mantenga. “Para lograr meter preso al asesino, porque la justicia está actuando mal”, concluye.