UN EMPRESARIO HABLÓ DE LA NECESIDAD DE QUE FUNCIONARIOS Y CIUDADANOS “SE DESPIERTEN”
“Sin otra temporada de invierno, Bariloche quedará muerto”
Alberto “Beto” Del Giudice es un empresario con un largo recorrido en el ámbito local. Aunque en la actualidad prefiere mantenerse al margen de cargos en instituciones, en otros tiempos fue presidente de la Cámara de Turismo y titular de la Asociación Empresarial del cerro Catedral.
Su opinión es respaldada por la experiencia que dan los años, y su sentir, en la etapa previa a la llegada de la temporada invernal, es de extrema preocupación.
“Estamos en una posición mucho mejor que el año pasado y que en el verano, sin embargo hay una 'tibieza' generalizada”, advirtió.
“Necesitamos que la gente despierte”, afirmó.
“Estamos más preocupados por pedir los REPRO (el programa de Recuperación Productiva de asistencia a empresas, a través del pago de una suma mensual a los trabajadores a cuenta de sus correspondientes remuneraciones) que por promocionar la temporada”, sostuvo, para luego agregar que, aun si la misma se habilitara normalmente, de continuar demorando una difusión adecuada, de nada serviría.
“Si no hacemos algo ya, nos vamos a los caños”, expresó contundente.
Sus palabras vienen a cuenta de que la gente, en general, cuando escoge un destino como Bariloche, lo hace con anticipación, previendo valores, opciones hoteleras y demás, pero si no se anuncia que todo va a funcionar en una relativa normalidad, dentro del marco de la pandemia, lo cierto es que, hacerlo sobre la hora, complicaría la llegada de turistas.
“La ciudad está abierta, ¿cómo puede ser que no se difunda? Hay un temor generalizado, por miedo a que el ministro de Turismo de la Nación, el presidente o quien sea diga algo…”, opinó.
“Desde el EMProTur (Ente Mixto de Promoción Turística), y desde el municipio en general, se debería decir que el cerro Catedral, así como todo Bariloche, espera a los turistas con los brazos abiertos… Eso no está sucediendo”, aseveró.
“¿Qué vamos a esperar?, ¿que empiece Chapelco, en Neuquén, o el cerro Castor, en Tierra del Fuego?”, cuestionó, para luego indicar que, si se seguía tardando, se perdería la oportunidad de “dar el puntapié inicial”.
“Los que debemos liderar la situación somos nosotros; no tenemos que esperar”, manifestó.
Quiso el azar que, tras la conversación, se conocieran declaraciones de la ministra de Turismo de Neuquén, Marisa Focarazzo, quien informó que se había reunido con representantes del Bayo, Caviahue y Chapelco, a la vez que anunció que, desde esa provincia, ya se iniciaron las campañas promocionales de cara el invierno. Incluso sugirió la posibilidad del ingreso de extranjeros vacunados, bajo “la modalidad de burbuja”.
En una nueva comunicación, Del Giudice dijo: “A eso me refería”.
“Yo tengo gente preparando la temporada, cosa que en 2020 no pasó, para abrir los locales apenas caiga nieve (Beto, entre otras cosas, tiene negocios de alquiler de equipos de esquí en la base del Catedral). Pero hay mucha incertidumbre acerca de lo que pueda pasar”, explicó, en relación a que no hay mensajes contundentes que hablen acerca del funcionamiento del cerro durante el invierno. “Si no definimos algo ahora, todo va a caer en saco roto”, añadió.
El empresario develó que, ante la falta de noticias, clientes de muchos años lo llaman para consultarle qué sucederá, ya que no observan ningún tipo de promoción sobre la ciudad.
“El año pasado, que teníamos más miedo, que no existía la vacuna, que sabíamos la décima parte sobre el virus de lo que conocemos ahora, los residentes esquiaron sin ningún problema”, recordó.
“En la actualidad, nos encontramos mucho mejor que en el verano, cuando vino gran cantidad de gente sin complicaciones. Tenemos que mostrar la mejor cara de la localidad, ante esta pandemia que está en decadencia: los casos de COVID bajan porque la gente se vacuna, y eso va a hacer que se ocupen menos camas de terapia intensiva”, vaticinó.
“Si no salimos ya, a anunciar que la ciudad está abierta y bien, por más que la temporada se habilite, no servirá”, consideró.
“Bariloche hace los deberes, pero no sé qué pasará… Nunca sucedió que no hubiera dos temporadas de invierno consecutivas”, expuso.
“Los comerciantes no vamos a poder aguantar otro año sin trabajar. A mí me gusta anticiparme; no quiero esperar a que pase el tiempo para ver lo que sucedió", apuntó.
"Sin otra temporada de invierno, Bariloche quedará muerto. Hace cuarenta años que vivo acá, y no me imagino algo así”, concluyó.