LA FAMILIA NIEGA QUE LA VÍCTIMA HAYA TENIDO DIFERENCIAS CON EL ASESINO
Homicidio del barrio Arrayanes: una maniobra de tránsito habría desencadenado el ataque fatal
La familia de Ricardo Herrera, el hombre de 43 años que fue asesinado el domingo pasado de una puñalada letal, descartó que la víctima haya mantenido diferencias con el asesino y arriesgaron que el hecho ocurrió por una maniobra de tránsito.
En diálogo con El Cordillerano, los familiares fueron contundentes al momento de desmentir la primera versión que surgió luego del homicidio, en la que se especulaba con posibles diferencias anteriores entre Herrera y el homicida: “No tenía problemas con nadie, no es verdad”.
El presunto autor del crimen es Mauricio Nicolás Báez, quien fue alojado en el establecimiento Penal 3 luego de que el juez Ricardo Calcagno admitiera los cargos que la fiscal Betiana Cendón formuló en su contra. También está detenido David Almonacid, por su presunta participación en el caso.
Luego de descartar que Herrera y Báez mantuvieran una rivalidad, los familiares explicaron que el fallecido conducía su camioneta por el barrio Arrayanes, donde había ido a buscar a su pareja, cuando pasó cerca del Renault 12 break del presunto homicida.
“Tenía una camioneta de gran porte y creemos que pasó muy cerca del Renault 12, justo en una subida, donde tuvo que acelerar para poder avanzar. Ello habría molestado a Báez que salió atrás suyo” detallaron.
Dijeron además que Báez y Almonacid siguieron al utilitario y cuando se detuvo, el primero de ellos descendió y le rompió el espejo retrovisor a la camioneta. Luego rodeó la camioneta de Herrera e intentó romperle el otro espejo, momento en el que la víctima descendió y se produjo un altercado.
La pareja de Herrera, según los dichos de la familia, intentó mediar para impedir una pelea aunque el atacante la golpeó y provocó que cayera al piso.
Cuando la víctima estaba por abordar el vehículo nuevamente, el atacante tomó un cuchillo, se acercó y lo apuñaló en el abdomen.
La mamá de la víctima dijo: “mi hijo no tenía problemas con nadie, nunca los tuvo” y relató el momento por el que atraviesa: “estoy destruida, somos una familia de bien y nunca le hicimos mal a nadie”.
La familia es oriunda de Comodoro Rivadavia y se mudó a Bariloche para iniciar un emprendimiento. “No nos faltaba nada, teníamos un buen pasar, me pongo mal porque mi hijo era una excelente persona, y me lo mató un delincuente”. Y remató: “no tengo palabras para un asesino”.