2021-06-01

UN PROFESIONAL HABLA SOBRE LAS DIFICULTADES PARA ARMAR UN PROYECTO

Día Nacional del Guía de Turismo: "La industria está metida en un mar de incertidumbre"

Máximo Daulte es guía de Turismo, y en el día en el que se celebra, a nivel nacional, su profesión, se muestra cauto sobre lo que sucederá durante la temporada de invierno.

“Esta es la etapa del año en la que siempre uno empezaba a armar el equipo, a mantener reuniones con la ilusión de lo que vendría, en vista a la llegada de los brasileros”, explica.

“Ahora no hay ninguna perspectiva de que ellos vengan, por la situación sanitaria compleja que hay en Brasil…”, añade.

“En realidad, ni siquiera sabemos si va a haber turismo nacional”, advierte.

En ese sentido, se pregunta: “¿Qué planificación puede hacer la gente que desea viajar? Lo mismo sucede con nosotros, los guías… ¿cómo actuar?”.

Daulte, más allá de que el presente ponga obstáculos, siempre trata de encontrarle la vuelta a la situación.

Por ejemplo, el año pasado, cuando la activad turística directamente no existía, se reinventó, junto a muchos otros guías que, a través de Facebook, ofrecían tareas alternativas a su profesión natural.

Así, Máximo sacó a relucir su vieja habilidad en la instalación y mantenimiento de cortinas roller.

Luego, cuando se realizó la apertura de la ciudad, preparó, junto a su colega Silvina Amengual, el proyecto al que denominó Auto Tour, donde los turistas seguían, en sus propios vehículos, al coche que conducía el guía, mientras que, por radio, en una frecuencia del dial, escuchaban la información que transmitía.

Foto: Facundo Pardo.

Daulte cuenta que, con esa forma original de funcionar en burbujas móviles en época de pandemia, en un principio, le fue muy bien.

La gente del Alto Valle que llegaba a la localidad abrazó con entusiasmo la novedad.

Luego, ante el arribo de visitantes de las grandes ciudades, acostumbrados a la rapidez, al ir de acá para allá, “mirando pero sin ver”, quizá sin darle importancia al valor agregado que otorga un conocedor, la propuesta decayó.

Pero revivió al comenzar a trabajar mediantes hoteles y cabañas, que comunicaban a sus huéspedes detalladamente de qué se trataban esos novedosos paseos guiados.

A la hora de buscar alternativas, Máximo después tuvo la idea de organizar caminatas guiadas por la ciudad, donde el turista paga el monto que le parece adecuado.

“Explicamos los orígenes de Bariloche, y descubrimos las caras del pasado a través de la arquitectura que tenemos escondida por ahí”, señala Daulte.

Así, tras salir de San Martín 398, y realizar todo el recorrido, cuando el tour finaliza, “la gente abona según el grado de satisfacción”, de acuerdo a lo que apunta el guía.

Daulte nació en Bariloche, en 1968. A los ocho años, partió hacia las sierras de Córdoba, ya que su padre, un suizo que reparaba cámaras fotográficas, quería pasar sus últimos años en un sitio más cálido.

Pero él siempre añoró la ciudad, por lo que, al culminar el colegio secundario, regresó.

Aquí, de la mano de su hermano mayor, que había permanecido en la localidad y trabajaba en el sector turístico, ingresó en una agencia como cadete.

Ese fue el inicio de un camino que lo llevó a formarse como profesional.

Ahora, durante la fecha en que se celebra el Día Nacional del Guía de Turismo (al recordarse el natalicio del perito Francisco Pascasio Moreno), si bien reconoce que, en esta época del año, la pandemia no tiene que ver demasiado con la disminución del trabajo, ya que todavía es temporada baja, indica que la falta de planificación general le da cierto temor.

“En este momento, las reglas no están claras; esa es la gran diferencia con un año normal”, señala.

“Estar en este contexto, sin poder armar un proyecto, es devastador”, manifiesta.

Al referirse a la situación general que atraviesa el sector, sostiene: “La industria está metida en un mar de incertidumbre”.

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