EL DUEÑO DE UN RESTAURANTE OFRECIÓ UN PANORAMA DESOLADOR EN EL CÍVICO
“No vamos a fallecer nada más que de COVID, sino que sucumbiremos económicamente”
“No vamos a fallecer nada más que de COVID, sino que sucumbiremos económicamente, porque Bariloche ya está muerto”, sostuvo Enrique Vitale, propietario de un restaurante, para reflejar la situación que viven los comerciantes a partir de la falta de actividad durante gran parte del año pasado, así como también con las nuevas restricciones.
“Ya no tenemos cómo pagar sueldos”, afirmó, durante la protesta en el Centro Cívico.
“Si no vienen turistas, nos morimos todos de hambre, desde el albañil hasta el que trabaja en una hostería”, añadió.
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Asimismo, consideró: “Las grandes cámaras, como la de Comercio y la Gastronómica Hotelera, no tienen problema; arreglan sus necesidades y listo… Y los sindicatos se lavan las manos, con la excepción de la Asociación Empleados de Comercio, de Walter Cortés, que ayuda a quienes lo necesitan, sea quien sea, dando bolsones de comida”.
En ese sentido, Vitale expuso: “Como gastronómico, he donado miles de raciones de comida…. Pero ahora ya no puedo hacerlo”.
“El verano fue bueno, pero sólo hubo turismo nacional, que no gasta mucho. Debimos bajar los valores para poder vender: a precios más económicos, con costos más altos, no nos dio ni para pagar las deudas que arrastramos desde el invierno pasado, cuando no tuvimos temporada”, manifestó.