HOGAR
Trucos para sacar la grasa de los azulejos de la cocina sin morir en el intento
Es inevitable que los azulejos de la cocina se llenen de grasa. Por mucho cuidado que tengas a la hora de preparar la comida, al freír los alimentos en aceite o marchar otro tipo de elaboraciones es imposible que los azulejos no terminen llenos de salpicaduras.
Frotar los azulejos con un paño mojado no es suficiente, porque la grasa es difícil de quitar y no lo único que harás será extenderla por toda la superficie. Si haces esto se verá claramente la zona por la que pasaste el trapo, ya que quedarán restos de grasa.
Entonces, ¿qué podés hacer? tomá nota de estos trucos para quitar la grasa de los azulejos de la cocina con poco esfuerzo:
Rociá las manchas con limón
El limón tiene interesantes propiedades como producto de limpieza. Su contenido en ácido cítrico lo convierte en una agente desinfectante y un potente desengrasante, así que es perfecto para llevar a cabo esta tarea sin necesidad de utilizar productos químicos. Lo que tienes que hacer es exprimir el zumo de uno o varios limones y colarlo para retirar las pepitas y al pulsa. Después, pásalo a una botella con spray y rocía el limón sobre las manchas de grasa. Déjalo actuar durante unos minutos, retira la mezcla con un paño húmedo y finalmente pasa un paño seco.
Aplicá una pasta de bicarbonato de sodio
Otra alternativa para limpiar la grasa de los azulejos de la cocina sin utilizar productos químicos es el bicarbonato de sodio. Se trata de un ingrediente muy versátil para la limpieza del hogar, y cuenta con propiedades desengrasantes. Hacé una pasta mezclando bicarbonato y agua tibia, aplicala sobre las salpicaduras con una esponja y dejá que actúe durante unos minutos. Después, retirá la mezcla con un trapo húmedo y por último secá la superficie con un paño.
Usá vinagre blanco
El vinagre blanco es otro de los productos de limpieza naturales más versátiles. Rocíalo sobre las manchas de aceite de los azulejos para eliminar la grasa y desinfectar al mismo tiempo, y luego limpia y seca con un paño.