LOS CONCEJALES, EN EL OJO DE LA TORMENTA
Con plazo vencido, definirán al defensor del Pueblo la semana que viene
Se terminó el plazo. En un proceso que tuvo más de dos meses y con la audiencia pública realizada hace 45 días, los 11 concejales no pudieron ponerse de acuerdo en la elección del defensor o defensora del Pueblo.
Como informó El Cordillerano en su edición de ayer jueves, hubo una reunión del bloque oficialista en pleno en horas de la tarde, donde se analizó la posibilidad de sesionar este sábado, para lo que había que convocar a comisión legislativa para este viernes.
Pero ni entre ellos hubo acuerdo. Sucede que su postura no tiene el acuerdo del resto de sus pares y por eso está trabado el nombramiento del nuevo responsable del organismo.
A primera hora de esta mañana, el bloque de Juntos Somos Río Negro decidió convocar a legislativa extraordinaria para el lunes a las 11 horas (normalmente son los miércoles) y en caso de llegar a un consenso, los ediles municipales sesionarán el martes. Si no lo hay, continuará la discusión en otra legislativa.
Mientras tanto, mañana sábado vence el mandato de la actual defensora, Beatríz Oñate, quien incluso ya retiró sus pertenencias personales, a sabiendas que su periodo allí terminó y que su postulación no consigue los ocho votos requeridos.
Lo cual no quita que pueda regresar, tal como proponen los bloques de Juntos, el PUL y Juntos por el Cambio. Mientras que los bloques del Frente de Todos y de Pobar, sugieren otros nombres considerando que la gestión que acaba de terminar no cumplió con sus expectativas.
Para el lunes, los concejales propusieron que cada bloque fije una terna y de allí se buscará conseguir un nombre. Pasará un primer tamiz donde estarán los 14 postulantes y si allí no se consiguen los dos tercios requeridos, habrá una segunda instancia como marca la ordenanza.
Sin embargo, allí sólo quedarán las dos personas más votadas y entre ellas, también deberán haber ocho voluntades para que sólo una sea electa. En la normativa inicial se requerían seis votos para esta segunda instancia, pero luego se le hizo una modificación en 2008, donde se requieren ocho sufragios de igual forma. Por lo tanto, difícilmente se consiga un acuerdo.
Más allá que la semana próxima haya una persona elegida, se vencerá el plazo de elección mañana sábado y el nuevo defensor o defensora ya debería haber asumido, y comenzar a trabajar el próximo lunes. Ya debería haber sido nombrado o nombrada, la sesión que la unja debería haberse realizado y debería de haberse evitado toda esta desprolijidad. Pero los ediles eligieron este camino, donde la idoneidad para el cargo no se tiene en cuenta y donde aún prevalece la “rosca” política.