REVELADOR DOCUMENTO HISTÓRICO
Hubo un año en que las calles Onelli y O'Connor cambiaron sus nombres a Juan Perón y Eva Perón
Las calles de Bariloche homenajean a diferentes próceres, personajes políticos y vecinos, así como fechas conmemorativas, batallas históricas y figuras importantes para la región.
Una de ellas y con una fuerte impronta comercial, es la que lleva el nombre de Clemente Onelli, en honor a un italiano que emigró a la Argentina y que se desempeñó como científico, naturalista, conservacionista, geógrafo, arqueólogo, paleontólogo, zoólogo, botánico, explorador y escritor. Fue famoso por ser director del zoológico porteño, pero en esta zona del país, Onelli fue reconocido por colaborar denodadamente con Francisco Moreno, quien lo nombró secretario general de la Comisión de Límites; siendo además su secretario personal y amigo.
La imagen y caricatura de Clemente Onelli alimentando a un rinoceronte.
Por otra parte, otra arteria céntrica de nuestra ciudad, homenajea al vicealmirante Eduardo O'Connor, quien es reconocido en estas tierras por haber sido comandante de la misión exploradora ordenada por el entonces presidente Julio Argentino Roca, que culminó con la travesía por vía fluvial uniendo -por primera vez- el Mar Argentino con el lago Nahuel Huapi.
En aquella travesía, tuvo una destacada actuación y fue ascendido por el presidente de la República. En un viaje de exploración, O'Connor en los años 1883-1884 rebautizó la “Isla Victoria” en honor del entonces ministro de Guerra y Marina, General Benjamín Victorica, propulsor entusiasta de las exploraciones y expediciones que se llevaban a cabo en el territorio andino.
También integró la Comisión de Límites con Chile y se convirtió en uno de los más encumbrados marinos de la época, por sus aportes al conocimiento hidrográfico, marítimo y cartográfico de la Patagonia.
El vicealmirante Eduardo O´Connor.
Así las cosas, cuando se confeccionó la primera traza urbana en 1909, se incluyeron las primeras 91 manzanas, todas en lo que hoy es el centro de la ciudad. De allí en más, se fueron abriendo caminos y rutas. En la década del 30, esta zona mencionada, comenzó a consolidarse y a partir de allí, se fueron colocando las denominaciones de las calles. Todas las que fueron bautizadas en honor de algún personaje histórico o de alguna fecha conmemorativa, se mantienen hasta la actualidad con el mismo nombre. Entre ellas, las que reconocen a Onelli y a O'Connor.
Años más tarde, se dio un hecho curioso al que estas líneas buscan hacer mención. En esa época, Bariloche y toda la región todavía eran parte del Territorio Nacional del Río Negro creado en 1884. En ese contexto, el gobernador era designado por el Poder Ejecutivo Nacional, con acuerdo del Senado, y duraba tres años en sus funciones, pudiendo ser prorrogado para un nuevo período.
Además, el mandatario se constituía en jefe de la Gendarmería y Guardia Nacional y debía colocar en cada distrito a un comisario de Policía con su correspondiente dotación. Al llegar a los 60 mil habitantes, los territorios podían transformarse en provincias.
En este marco institucional, es que Justo J.J. González se desempeñó entre 1953 y 1955, como intendente de Bariloche, aunque en realidad, la denominación del cargo era la de “presidente municipal”. Aquel vecino al mando del pueblo, tenía afiliación peronista y era llamado “Gonzalito” en forma cariñosa por sus vecinos.
Durante su mandato, en 1954, se cumplió el noveno aniversario del famoso e histórico 17 de octubre de 1945, día en que se produjo en Buenos Aires una gran movilización obrera y sindical a favor del entonces coronel y secretario de Trabajo, Juan Domingo Perón. Aquella fecha histórica todavía estaba fresca, Perón era el presidente de la Nación y “Gonzalito” era un sabio conocedor de que Bariloche no era un pueblo con afinidad al justicialismo. Más bien estaba identificada con lo contrario.
Por lo tanto, aquel año, el “presidente municipal” decidió emitir una resolución fechada el 5 de noviembre. En ese documento al que accedió El Cordillerano, se expuso: “Visto que es un deber irrenunciable de la comunidad, rendir su debido homenaje al insigne creador del justicialismo general Juan Domingo Perón y a la inmortal Jefa Espiritual de la Nación, Eva Perón, procediendo a homenajearlos en esta ciudad, dándole a dos calles de la misma, sus queridos nombres”.
Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón.
Asimismo, la resolución municipal agregaba en sus considerandos: “que el 17 de octubre pasado, de conformidad con lo que se tenía resuelto, por motivos ajenos a su deseo, no fue posible al municipio colocar en dichas calles, las placas que perpetuarán el venerado recuerdo de los conductores, que en la histórica jornada de aquel día de 1945, pusieron de manifiesto su amor al pueblo que ansioso de libertad y justicia, los aclamaba con fervor y patriotismo, y atento a lo dispuesto por el honorable Concejo Municipal, en su reunión realizada el 28 de octubre pasado”.
Por lo tanto, “el presidente municipal resuelve: artículo 1) Designar con el nombre de avenida Presidente Juan Perón a la calle que actualmente se denomina Vicealmirante O´Connor. Artículo 2) Dar el nombre de avenida Eva Perón, a la actual calle Clemente Onelli. Artículo 3) Efectuar en ambas arterias la ceremonia respectiva en oportunidad de colocar las placas hechas confeccionar a tal efecto”. El artículo cuarto fue de forma y dicha resolución estuvo firmada por el propio Justo González y por Elmo Luna, quien oficiaba de secretario y tesorero, según los sellos de rigor.
Así las cosas, Juan Domingo Perón y su esposa recientemente fallecida, fueron reconocidos en Bariloche, con dos arterias del actual centro de la ciudad. Como era de esperar, la noticia cayó bien en alguna parte de los habitantes y en otra, tal vez un tanto más importante, no gustó ni un poco. El acto conmemorativo se realizó y las calles fueron rebautizadas.
Un extracto de la resolución emitida por "Gonzalito" en 1954.
Sin embargo, la historia argentina daría un giro inesperado al año siguiente. En principio, el 15 de junio de 1955, el Congreso Nacional sancionó la Ley 14.408, por la cual se creó la provincia de Río Negro y otras cuatro más. Y el 16 de septiembre de 1955 asumió el gobierno nacional, la autoproclamada “Revolución Libertadora”, que fue la dictadura cívico-militar que derrocó a Perón, clausurando el Congreso Nacional, deponiendo a los miembros de la Corte Suprema, a las autoridades provinciales, municipales y universitarias y puesto en comisión a todo el Poder Judicial. El general de división Eduardo Lonardi, líder del golpe de Estado, asumió la Presidencia de la Nación el 23 de septiembre de 1955 y fue sustituido el 13 de noviembre por Pedro Eugenio Aramburu.
En San Carlos de Bariloche, este golpe militar significó la destitución automática de Justo González del sillón principal del Centro Cívico y en su lugar, el gobierno de facto modificó la denominación de presidente municipal a comisionado.
En ese marco, nombró a Jorge Ruberti al mando de la localidad, quien estuvo poco más de un año en el poder, para luego ser reemplazado por José Moix. Sin embargo, en 1955 uno de los primeros y más resonados decretos inconsultos de Ruberti, fechado el 9 de noviembre de aquel año, restituyó las denominaciones originales a las mencionadas calles y puso fin al homenaje justicialista. De las placas colocadas, no queda registro alguno.
El decreto de Ruberti exponía la siguiente leyenda, en alguno de sus pasajes: “Considerando que los nombres que actualmente tienen las calles que antes se denominaban Vicealmirante O'Connor y Clemente Onelli, carecen de toda significación, ya que están desprovistos de la objetividad que implica el juicio de la historia y que las denominaciones dadas al Parque Infantil Municipal, al Estadio Municipal y al Refugio Municipal para Peatones, son innecesarias y no tienen el valor de los homenajes que puede discernir la posteridad”, se anularon todas las denominaciones que había rebautizado el gobierno previo y se retomó la idea inicial.
Incluso, dicho decreto no mencionaba expresamente el nombre de Eva o de Juan Perón en ninguna parte, buscando modos de redacción estratégicos para borrar de la memoria los acontecimientos precedentes.
De esta forma, se puso fin al homenaje impulsado por Justo González a Juan Domingo Perón y su esposa Eva Duarte de Perón. Y hasta la fecha, no hay calles barilochenses que lleven sus nombres.
Esquina de O´Connor y Beschtedt en la década del 40. (Foto Archivo Visual Patagónico)
Agradecimientos:
Paula Núñez (Historiadora)
Richard Gavini (Archivo Concejo Municipal)
Federico Silin (Archivo Visual Patagónico)