2021-05-13

VECINOS PERPLEJOS ANTE LO QUE CREÍAN UNA USURPACIÓN

“Para nosotros, fue un baldazo de agua fría”

En la junta vecinal Barrio Parque Lago Moreno, en el término de pocas horas, se pasó del enojo al desconcierto.

El miércoles, desde la entidad, se emitió un comunicado donde se explicaba lo que se sabía hasta ese momento de una presunta ocupación de tierras en la zona.

Así, se informaba que el martes algunos vecinos detectaron “la instalación de una casilla”, en cercanías de la Playa del Viento y de la desembocadura del arroyo Casa de Piedra.

Según se indicó, ante tal escenario, se advirtió a las autoridades que se consideraron pertinentes, como la policía, la Escuela Militar de Montaña, la delegación municipal, e incluso a algunos funcionarios con proyectos relacionados con el sector del ejido municipal al que pertenece el barrio.

Los integrantes de la agrupación vecinal expusieron que representantes de esos organismos se hicieron presentes en el lugar, ante lo cual un hombre mostró un permiso -certificado por la policía- donde se le permitía “pastar animales de su propiedad” en lotes que, según ese documento, son de un particular, y no, como aprecian desde la junta barrial que figuran en catastro, “tierras fiscales administradas por el Ejército”.

En el comunicado se manifestó que la persona que tenía la citada autorización “se encontraba bajo un enorme ciprés, visiblemente podado, con una garrafa, un fogón y una construcción precaria”.

Los vecinos expresaron que las autoridades se comunicaron telefónicamente “con la persona apoderada de quien decía poder acreditar ser propietario de las nomenclaturas catastrales” en discusión. 

También dijeron que se aguarda que el lunes concurran a la subcomisaría 55 “para presentar y acreditar titularidad sobre los terrenos en cuestión”.

Ante el panorama descripto, el tesorero de la junta vecinal, Luis Rossi, consideró: “Es una situación que se plantea compleja”.

“Hasta el martes, estábamos convencidos de que esas tierras eran del Estado nacional, pero apareció un hombre que tiene un papel firmado por alguien que lo autoriza a traer animales para pastar”, contó.

Igualmente, aclaró que, más allá de las dudas planteadas por la exhibición de ese permiso, los miembros de la entidad barrial continúan considerando que los terrenos “son del Ejército”. 

“Esta disputa es una novedad; estamos realizando una evaluación de lo que sucede… Para nosotros, fue un baldazo de agua fría”, reconoció.

Asimismo, recordó que la junta vecinal había sido una de las organizaciones impulsoras de un Parque Central en la región, en mención al proyecto que acompañó, cuando era legisladora, la actual gobernadora, Arabela Carreras, en pos de un pulmón verde para la ciudad, mayormente en tierras administradas por el Ejército Argentino, donde estaría incluido el sector que ahora, ante la presencia de un hombre y doce caballos, se presenta como eje de una discusión impensada.

Justamente, ante la mención de la posibilidad de la implementación, en ese sitio, de un emprendimiento privado de carácter turístico, Rossi sostuvo: “Eso se chocaría de narices con el proyecto del Parque Central”.

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