Secuelas Covid en el olfato: parosmias, fastosmias y heterosmias, ¿qué son?
Científicos están evaluando los efectos del COVID-19 a largo plazo ya que muchas personas que tuvieron coronavirus presentan, luego de recibida el alta médica, secuelas en el mediano y el largo plazo. La pérdida del olfato, en este caso, tiene varias alteraciones.
Parosmias
Luego del alta, los pacientes comienzan a descubrir la presencia de un olor diferente a lo que se considera como normal. Por ejemplo, un jabón, un café, una comida y hasta el olor de sus seres queridos causan un rechazo. Estos se transforman en olor a materia en descomposición, carne podrida, heces y sangre. Los olores más desagradables aparecen frente a comidas calientes.
Expertos afirman que, en muchas ocasiones, la aparición de estas alteraciones lleva a los pacientes a realizarse un nuevo hisopado, que suele ser negativo. Comienza entonces el rechazo de las comidas, los perfumes y los artículos de aseo personal y de limpieza del hogar.
Fantosmias
El problema se agrava en los casos de fantosmia, que es la percepción de un olor que, en realidad, está ausente, ya que no existe el estímulo. El mejor ejemplo es el agua: estos pacientes refieren que el solo hecho de lavarse la cara o bañarse les causa náuseas. Refieren, por ejemplo, que sienten olor a cigarrillo o a sangre.
Heterosmias
En este caso la alteración consiste en sentir un olor diferente, que puede ser agradable o desagradable: frente a diferentes olores el paciente refiere que los siente todos más o menos iguales. En cualquiera de los casos, se trate de olores agradables o desagradables, traen inconvenientes en la vida diaria.
Y ¿cuánto tiempo lleva la recuperación? Los médicos sugieren concentrarse en el tratamiento farmacológico, la realización de estudios complementarios como la olfatometría y en el entrenamiento de la rehabilitación olfatoria.