LO ASEGURÓ UN INFECTÓLOGO Y EPIDEMIÓLOGO
"Jóvenes indolentes y adultos que queman barbijos entorpecen hacer frente al COVID"
Expertos sobre COVID-19 continúan afirmando que hay un porcentaje de la población que sigue jugando en contra con sus actitudes.
“Hay un grupo que nunca nos ayudó, un 35 por ciento que está formado en un 25 por jóvenes indolentes e imprudentes e indisciplinados y un 10 por ciento duro de los que queman barbijos, brindan en Chapelco por la muerte y tantas otras situaciones” dijo Hugo Pizzi, médico infectólogo y epidemiólogo.
Amplió el comentario sobre algunos jóvenes, “siempre pensaron que era un problema de otros y ahora tenemos un gran número de ellos internados en terapia”. Esta baja etaria la entiende por las nuevas variantes del virus, “primero hay que decir que (las nuevas cepas) son 70 por ciento más infecciosas que la anterior y son más letales, entonces toma a un joven y eso se podría haber evitado”.
Para decirlo con un lenguaje universal, comparó la mutación del virus con una fotocopia “algunas salen igual, otras medio de costado o incompletas y cada una de ellas son variantes”. Como los jóvenes tienen un sistema inmune más estable y armónico reacciona de una manera desmedida “eso le juega en contra, en cambio un adulto tiene un sistema más lento y perezoso”.
Los nombres de cada cepa derivan de la ciudad de la que partieron las muestras.
Se refirió a los tratamientos que se aplican en personas con COVID, “lo único que ha sido milagroso y lo tenemos comprobado es el plasma humano de quienes superaron la enfermedad, es maravilloso”. Con respecto al suero equino dijo que viene desde la época de Pasteur, “se utilizaba para la rabia pero es caro y de poca producción”. Si los tres millones de personas que han superado la enfermedad donaran plasma la diferencia sería enorme.
Habló de las secuelas en muchas personas, “especialmente aquellas que estuvieron internadas pueden quedar con problemas en el corazón, los pulmones o de memoria”. En jóvenes que han sido asintomáticos también están descubriendo que "pueden quedar con lo que llamamos 'cronicidad COVID', algo muy delicado que involucra diferentes órganos”.
Para finalizar explicó: “hoy tenemos un millón seiscientas mil vacunas nuevas, la mitad de Rusia y la otra de Inglaterra, tenemos que seguir luchando, solo necesitamos que ese grupo que nunca nos ayudó, piense un poco, sea solidario y respetuoso de la situación”.
Susana Alegría