INFORMÓ EL DIRECTOR CARLOS BARIGGI
Estudiantes del CET 2 crearon un “invernáculo automatizado”
Egresados del CET 2 de Bariloche fabricaron un "invernáculo automatizado". El proyecto surgió en el último año de estudios de los alumnos, pero debido a la suspensión de las clases presenciales que ocurrió en el 2020 por la pandemia, dicha idea fue finalizada recién en los primeros meses del 2021. Carlos Bariggi, director del establecimiento educativo resaltó la tarea realizada, que tiene un armado absolutamente modular.
El directivo explicó que “es un proyecto de los estudiantes que egresaron en el 2020, jóvenes que terminaron la carrera a principio de este año. Ellos a lo largo del año anterior fueron articulando y confeccionaron un invernáculo desarmable y este año desde que comenzaron las actividades estuvieron en los talleres armando dicho invernáculo y la respectiva automatización”.
A través del programa “Mano y contramano” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) indicó que “la particularidad que tiene es que es un domo, no tiene la forma habitual de un invernáculo que es como un espacio a dos aguas o un agua, que tiene problemas de orientación, sobre todo en Bariloche por el viento, es una semiesfera y no importa de dónde viene el viento y eso viene muy bien” y agregó que “es sumamente resistente, no tiene problemas con la distribución de carga, por ejemplo con la nieve”.
Otra de las ventajas es la forma modular, “se van armando pequeñas estructuras como puede ser un andamio con tornillos y tuercas y en media hora queda armado un domo completo, con un caño de 5 metros y medio de diámetro por tres de alto. Es muy interesante por el tamaño que tiene y después lleva una cubierta de plástico de 150 micrones” e indicó que “en particular, como esto ya era un diseño de final de carrera, para los nuevos técnicos los chicos tuvieron que automatizarlo a través de un sistema muy sencillo con una placa que se puede programar, se automatizan las ventanas cuando se necesita temperatura o con censores de humedad se regula de acuerdo a la necesidad de riego con el disparo de electro válvulas para la necesidad del riego o condicionado en el tiempo”.
Sobre los materiales y tiempo de confección mencionó que “en realidad los materiales con que está fabricado no corresponde a lo que es un invernáculo porque fue una donación por el cierre de la empresa Neviska, que los usaba para la refrigeración y congelamiento de la pista de patinaje, los sacaron y como hace siempre la gente en la ciudad recurre a nosotros por la materia prima, nos donaron esos caños, no son lo ideal por el espesor que tienen, son altamente resistentes por el tipo de trabajo que llevaban a cabo. La realidad es que nosotros con caños muchos más livianos, más baratos, se podría haber realizado tranquilamente por la forma de domo que tiene. Bueno, teníamos esta materia prima sobrecalificada y lo encaramos con eso y la verdad que los ensayos que hicimos nos permite darle otra ductilidad al domo, que no solo tiene que ver con un invernáculo temporal sino que también se puede utilizar en la estrategia de camping o incluso en la Línea Sur donde estuvimos calculando que se pueden albergar -por ejemplo- 20 ovejas”.
Insistió el directivo en la ductilidad del domo que es muy amplia, “pero nosotros lo aplicamos hacia la automatización del invernadero y lo importante de esto es que los estudiantes lo pudieron realizar en un corto plazo para cerrar su formación técnica”. En el invernáculo trabajaron 8 estudiantes en distintos grupos que se fueron proyectando de acuerdo a la propuesta o a la parte que le correspondía a cada uno.
Juan Carlos Montiel