FUNDACIÓN SAN JOSÉ OBRERO
Cada vez más pibes y pibas en la Fábrica de Futuro: "generarles una salida laboral es fundamental"
Desde el inicio de la pandemia y a contramano del cese de muchas actividades, la gran familia de la Fundación San José Obrero ha dado pasos agigantados con respecto a otras etapas.
Con la única meta de integrar a jóvenes de barrios del Alto e incentivar el desarrollo personal por medio del trabajo, la educación y la familia, van logrando la reinserción en una sociedad que, en muchas ocasiones, les ha dado la espalda.
Omar Mastroianni, uno de los referentes de la fundación, comenzó hablando de los talleres que están llevando adelante: “Panadería, herrería, carpintería y mantenimiento en general”. Otro es el de reparación de motores: “Empezamos con motosierras, pero la idea es que después sean motos y poco a poco arrancar con automóviles”.

Los talleres más recientes son de peluquería y elaboración de alimentos con pollo: apenas abierta la inscripción, se completaron los cupos disponibles y quedaron muchas personas en lista de espera para los siguientes.
Estas instancias de formación son muy buscadas, “porque a mucha gente le cuesta sostener algo en el tiempo y estos talleres tienen poca duración”, con posibilidad de extenderse si es necesario. La idea es que, de manera casi inmediata, aprendan a cortar el pelo a los integrantes de la familia y, tiempo más tarde, sea una salida laboral.
Uno de los grandes inconvenientes es la falta de espacio, teniendo en cuenta el distanciamiento y los cuidados por el COVID. “Otra limitante somos los talleristas, algunos cobran una beca, pero otros no”.

Cada día son más las personas que piden sumarse, es muy duro tener que decirles que no, pero siempre buscan la manera de abarcarlos: “Tenemos que ir afianzando cada vez más la estructura para que no colapse y se nos vaya de las manos”. Agregó: “No nos sentimos capaces de negarle el ingreso a nadie, porque para eso fue creado este espacio”.
Por suerte, también son cada día más los diferentes sectores del Estado que se involucran, sobre todo los que tienen dispositivos en territorio. “Les decimos que no podemos contener a todos con la base de voluntariado que tenemos”.
Por eso, día a día, se esfuerzan por seguir creciendo en un espacio vivo, abierto y netamente productivo. “Generar una salida laboral a los pibes y pibas es fundamental y el que estemos en el corazón de los barrios del Alto es otro factor determinante”.

Trabajos a la comunidad
Poco a poco, luego de un gran trabajo de articulación y visibilización del proyecto de la Fábrica de Futuro, comenzaron a llegarles encargos. Cáritas les encargó salamandras, luego Parques Nacionales las jaulas, “es una cuota enorme de confianza en el trabajo que hacen los chicos y las chicas desde los diferentes talleres”.
También la comunidad aprendió a confiar en la familia del San José Obrero: cada donación que llega, es posible ver a dónde fue destinada. Esa transparencia abre las puertas para la llegada de más ayuda y los impulsa a seguir creciendo.
Omar llegó hace muchos años al Taller de los Sueños para hacer malabares a los más chiquitos y hoy se ve haciendo “malabares” para no fallar en el rol que tiene dentro de la fundación. Es profesor del Centro de Formación Integral Don Bosco en el barrio El Frutillar y de los talleres de circo de Usinas Culturales.
El San José Obrero llegó para cubrir un aspecto que hasta entonces estaba muy poco implementado. “Desde Educación se cubre un sector muy grande, pero hay una parte que queda afuera y acá estamos, tratando de cumplir nuestras metas”.
Agregó: “Es un combo, no podés abarcar solo una parte del aspecto de la vida de los pibes y pibas, yo fui parte del programa del Sedronar y la pregunta que siempre se hacían era cuál es el problema de adicción de alguien, cuando en realidad llegan a las adicciones por sus problemas”. Situaciones críticas de vivienda, falta de contención familiar, exclusión social, inconvenientes para relacionarse con sus pares, con su barrio, falta de oportunidades laborales y miles de cuestiones que, solo al involucrarse de lleno con ellos, van saliendo a la luz.

Se puede colaborar
De lunes a viernes de 9 a 12.30 horas se puede visitar la Fábrica de Futuro, ubicada en la intersección de las calles San José Obrero y Soldado Olavarría del Nuestras Malvinas. Allí podrán conocer a la gran familia que la integra, ver a los pibes y pibas en cada taller, trabajando y proyectando juntos un futuro muy cercano.
“Hay mucha gente que de manera voluntaria viene a compartir, a sumar alguna donación, material de construcción o, simplemente, su tiempo”: eso es lo que va enriqueciendo aún más a la Fundación San José Obrero.

Susana Alegría-Fotos: Facundo Pardo