EL DOLOR SIN NOMBRE
Desgarradora carta del papá de Lucas ante la prisión domiciliaria de Matías Vázquez
Ante la decisión del juez Héctor Leguizamón Pondal, acerca de que Matías Vázquez (quien, alcoholizado, atropelló y mató al joven Lucas Caro en la avenida Bustillo, el 28 de febrero) prosiga su prisión preventiva de manera domiciliaria, Luis, papá del adolescente fallecido, tomó una lapicera y escribió un texto donde pretende exorcizar los demonios que nacieron aquella madrugada en que comenzó a vivir ese dolor sin nombre (cuando alguien pierde a sus progenitores se lo llama huérfano, pero la situación de no tener más a un hijo es tan desgarradora que no hay término que pueda describirla).
La misiva de Luis no tiene un destinatario concreto, pero cualquier persona que tenga el corazón como algo más que un órgano bombeador de sangre sentirá que está dirigida a ella en forma personal.
Este hombre habla de sentimientos desde un lugar en el que nadie quisiera estar: le toca ser protagonista involuntario del horror.
“Quiero saber qué he hecho mal o en qué me equivoqué como padre, no logro entender”, comienza Luis, como culpándose de algo que, obviamente, no es responsabilidad suya.
“Sergio Matías Vázquez mató, huyó y dejó tirado a mi hijo como un perro”, señala.
Luego habla de las palabras utilizadas por el abogado defensor, Juan Pablo Álvarez Guerrero, en alusión a que el acusado supuestamente “tiene derecho a estar con sus hijos, esposa y familiares”, a lo que Luis responde: “Nosotros no podemos estar con Lucas… Esto que sucede sólo me da a entender que, como tiene una hermana abogada y plata, como son una familia adinerada y con amigos en el poder, pueden pisotearnos”.
“No sólo eso, el día de la muerte, Vázquez estuvo en una fiesta con gente de alto poder”, aprecia.
“No entiendo que lo quieran tapar”, asevera.
En este punto, cabe destacar algo que no se suele mencionar.
En su carta, Luis Caro habla de la “hermana abogada” de Matías Vázquez, así como de “amigos en el poder”.
La hermana en cuestión es Natacha Vázquez, asesora letrada municipal durante la primera gestión del intendente Gustavo Gennuso.
“Esto nos tocó de cerca… Nos hacemos los tontos, pero… Tratamos de no comentar nada, porque, como dice la gente, tiene cercanía con el poder…”, reconocía, hace unos días, un funcionario del municipio.
“Se llevó a nuestro hijo, su futuro, y el proyecto de un adolescente con todas sus ganas de vivir”, asevera Luis, en relación a lo que hizo Matías Vázquez.
Agrega que también “mató la ilusión de su novia y los proyectos que tenían juntos”.
“No se ponen a pensar y se colocan un minuto en nuestro lugar”, se lamenta.
Luis habla de carencia de humanidad por parte de Matías Vázquez.
Dice que ni siquiera atinó a “levantar la mirada” durante la audiencia en que estuvieron frente a frente.
Aquella vez, no pronunció una disculpa; en vez de eso, mandó a la madre y la esposa con una carta que llevaba su firma.
Luis prefirió no leerla.
“No me parece que dicha familia entienda de humanidad y respeto”, apunta.
“Lo único que pedimos es que se haga justicia por mi hijo, sin privilegios”, manifiesta.
“Que pague la condena que le corresponda, y ni así me devolverá la vida de mi hijo”, considera.
En el texto, Luis recuerda que, antes de tomar el auto con el que chocó a su hijo, Vázquez había bebido alcohol en la fiesta ya mencionada.
Afirma que “varios testigos lo vieron realizar maniobras temerarias”.
Ante la gracia de la prisión domiciliaria, Luis expone: “Veo que para la Justicia ellos son personas y nosotros no. En pocas palabras, por no tener amigos influyentes somos animales o nada”.
Previo a despedirse, el hombre, como lo hace cada vez que tiene oportunidad, reconoce el apoyo de la población: “Quiero agradecer a la comunidad por el acompañamiento que estamos teniendo, y volver a pedir que me acompañen para pedir justicia por mi hijo y sus hijos, para que no vuelva a suceder, y no quieran pasarnos por encima por ser laburantes”.
“Sólo encuentro dolor y desconcierto en esto”, revela.
Tras solicitar que se imparta justicia, llega la rúbrica: “Luis Caro, papá de Lucas”.
Christian Masello