TUVO UN PASO COMO CURA PÁRROCO POR SAN CARLOS DE BARILOCHE
Afectado de coronavirus está muy grave Mario Melani, obispo emérito de Neuquén
Se encuentra en terapia intensiva en un hospital de Perú, donde desde 2019 desarrolla tareas misioneras.
El obispo emérito de Neuquén, monseñor Marcelo Melani, de 82 años, se encuentra internado en terapia intensiva a raíz de complicaciones en un cuadro de Covid-19. Así lo informó la comunidad salesiana de Zapala.
Melani, quien estuvo al frente de la Diócesis de Neuquén entre 2002 y 2011, está internado en el Hospital General de Pucallpa de Perú, donde desde hace dos años desarrolla tareas misioneras. Previo a la internación en el área de terapia intensiva, el religioso había permanecido en terapia intermedia.
Desde la comunidad salesiana señalaron que en ese centro de salud le pusieron la cánula de alto flujo y una alta dosis de oxígeno. En tanto, los médicos informaron que el estado de salud de Melani es crítico por su avanzada edad.
El obispo de Pucallpa acompaña a Melani ya que el resto de los integrantes de la comunidad también están contagiados de coronavirus. Cabe señalar que la situación de los contagios en Perú es muy crítica. Días atrás, el gobierno peruano decretó la prórroga del estado de emergencia impuesto por la pandemia de coronavirus durante todo abril y alertó que el país transita el peor momento de la segunda ola, con un brusco aumento de contagios y muertes.
Melani se encuentra en Perú desde diciembre de 2019, en el marco de la expedición misionera salesiana número 150, de la que participa como misionero “ad vitam”. En julio de 2020 estuvo internado por neumonía derivada de un cuadro de dengue.
A comienzos de marzo, el obispo de Neuquén, Fernando Croxatto, había informado que Melani estaba con un tratamiento por coronavirus. Desde la Diócesis de Neuquén pidieron oraciones por su salud.
Melani, nacido en Florencia, Italia, fue ordenado sacerdote en Turín en 1970. Desde un primer momento fue asignado a cumplir su misión en la Argentina y el mismo contaba que “primer destino fue la Patagonia. Me habían hablado de ir a Comodoro Rivadavia, pero cuando llegué a Bahía Blanca me dijeron que en un año tenía que aprender bien el castellano. Luego me invitaron a Esquel y me quede nueve años. Allí aprendí a ser sacerdote y empecé a conocer los hermanos mapuches. Después volví a Bahía para ser párroco. También estuve en Junín de los Andes y en Bariloche”. Algunos memoriosos recuerdan que en su paso por Bariloche se ganó el cariño de los fieles y no pocas reprimendas de sus superiores, ya que su tarea pastoral no seguía los lineamientos que marcaba la iglesia en aquella época.
En abril de 2002 inició su ministerio pastoral como tercer obispo de Neuquén sucediendo a Agustín Radrizzani. Renunció en noviembre de 2011. (Fuente La Mañana de Neuquén)